Una estanquera evita un robo abalanzándose sobre el atracador

Una estanquera evita un robo abalanzándose sobre el atracador

sábado 24 de febrero de 2018, 14:03h
La dueña del establecimiento le hace frente con una botella de agua y le arrebata el arma al encapuchado

"Eran las cinco menos veinte de la tarde, acabábamos de abrir el estanco, mi hermana y yo estábamos en la trastienda. Entro alguien y salí a atender. Era un chico. Tenía la cara tapada con una capucha y sacó una pistola".

Con esas palabras recuerda Marta, dueña del establecimiento desde hace 30 años, lo que sucedió ayer por la tarde en este local situado en la calle Carlos I con Isabel Segunda en el barrio donostiarra de Amara.

Menos de un minuto es lo que duró el intento de atraco que Marta y su hermana Itziar recuerdan hoy una y otra vez. Con el susto en el cuerpo por la situación, todavía no se explican cómo pudieron lograr desarmar al pistolero.

“Al ver la pistola mi única preocupación era que no se llevara el dinero”, sigue relatando Marta en declaraciones a Radio San Sebastián. “Me movía de un lado a otro del mostrador, al tiempo que gritaba a mi hermana, que estaba todavía en la trastienda. Recuerdo que en voz baja el atracador me pedía que le diera el dinero”.

Alarmada por lo que estaba ocurriendo, Itziar salió hacia el mostrador, y sin pensárselo dos veces, se abalanzó sobre el atracador con una botella de agua de dos litros en la mano. Una pistola contra una botella de agua, “la situación era surrealista” pero es así como lograron desarmarlo.

Hoy no saben explicar su valiente actuación. Fue una reacción del momento que ninguna puede justificar con palabras.

El ladrón abrió la puerta del estanco como pudo e Itziar salió tras él para intentar retenerle, “aunque finalmente logró escapar”, explica.

Llamaron al 112 y en pocos minutos varias patrullas de la Ertzaintza acudieron al lugar donde fueron informados de todo lo sucedido. “La policía nos echó la bronca por aquella actuación, que era poco menos que una temeridad. No entendían como pude abalanzarme sobre el atracador. La pistola resulto ser simulada pero si hubiera llevado una de verdad me habría disparado”.

Al menos otros dos establecimientos de la ciudad han sido atracados las últimas semanas. Itziar y Marta habían hablado sobre eso, conscientes de que también a ella podía tocarles en algún momento.

Alegan sentirse inseguras sobre todo a primera hora de la mañana cuando todavía está de noche y no hay gente por la calle. Por suerte todo ha quedado en un susto.

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