CRONICAS DEL CONFINAMIENTO: MADRID MIRANDO A LA PARED, por Beatriz Rodríguez, periodista

CRONICAS DEL CONFINAMIENTO: MADRID MIRANDO A LA PARED, por Beatriz Rodríguez, periodista
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domingo 17 de mayo de 2020, 11:32h
CRONICAS DEL CONFINAMIENTO: MADRID MIRANDO A LA PARED, por Beatriz Rodríguez, periodista
Como si de un castigo infantil se tratara, la Comunidad de Madrid no pasa de fase. De nuevo sumida en el silencio, el vacío y el letargo más absoluto. Perdón, en la convocatoria de gracia, nos han adjudicado la fase 0.5, lo que viene a ser un quiero y no puedo. Una decisión que no atiende a criterios sanitarios o técnicos sino a la pateleta de un Gobierno incapaz de admitir que Madrid cumple con los requerimientos necesarios pero que no puede ser menos que Barcelona. Está claro que a Madrid, comunidad gobernada por el Partido Popular y con Isabel Díaz Ayuso al frente, no le podían dar el cambio de fase, ni siquiera por territorios cuando todos los pueblos de la zona norte de Madrid están libres del maldito virus.

Entre Madrid y Barcelona hay un desfase de más de cien muertos diarios pero eso no cuenta, si no se la damos a Barcelona tampoco a Madrid. Actitud pueril y carente de fundamento.

Luego se quejan de que Madrid está movilizado, pero no sólo los barrios pijos, como ellos dicen, sino Madrid en general. Las Tablas, Pinar de Chamartín, Sanchinarro, Montecarmelo, Alcorcón, Chamberí…todos han organizado ya sus particulares concentraciones para protestar por el abuso de poder que representa este Estado de Alarma. ¿Somos todos pijos? ¿Estamos todos forrados? No, estamos hartos de que nos mangoneen. Y mientras tanto en Pamplona sí se permite una concentración a favor del etarra que mató a Tomás Caballero, una vergüenza.

Es inconcebible que una ciudad como Madrid, motor de una economía nacional y destino turístico por excelencia, siga aun confinada y con toda su actividad parada. Y aunque desgraciadamente sigue falleciendo gente a diario, afortunadamente ese número decrece con el paso de los días. Tenemos que aprender a vivir con el virus y eso pasa por la responsabilidad individual porque esto va para largo pero mientras tanto nuestra actividad tiene que volver poco a poco a tomar su ritmo normal, el pulso que Madrid ha tenido siempre.

Y no me vale apelar a la prudencia como dice el Presidente, prudencia, cautela y medidas de higiene sí pero no un abuso de autoridad para castigar a la capital de España que ha hecho lo imposible por paliar esta pandemia.

A lo mejor deberíamos plantearnos crear centros únicamente para afectados del Covid de manera que otros hospitales quedaran limpios para todo tipo de consultas. La gente tiene miedo y el miedo es libre pero la realidad es que Madrid mejora por momentos y esta pandemia la vamos controlar.

Y escribo sin ser de Madrid pero con una fuerte vinculación a esta comunidad a la que adoro y que tan bien me ha acogido cada vez que he vivido en ella. Y no sólo a mí sino a miles de ciudadanos de otras autonomías que por una u otra razón han terminado viviendo aquí y a todos esos turistas, a los que ahora mandaremos a Italia, Grecia y Portugal, por una cuarentena absurda que no se puso en marcha en su momento cuando realmente había que haber cerrado fronteras.

Ya no quedan políticos como los de antes y estamos en manos de una panda de inútiles. Y desde aquí mi reconocimiento y pésame a la familia de Julio Anguita, a quien a pesar de no comulgar con él políticamente, creo que era de la vieja escuela y sólo por ello merece todos mis respetos.

Y repito las palabras que mi abuelo me decía en la infancia “de Madrid al cielo”. Nos gustará más o menos el estrés, el tráfico, el modo de vida o su cocido pero la Comunidad de Madrid y su capital siempre tienen las puertas abiertas para todos los que por placer o en busca de oportunidades hemos recalado por aquí.

Señores del Gobierno nos merecemos y tenemos más que ganada una oportunidad. Dejen de ponernos de cara a la pared. Bastante castigo hemos tenido ya.

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