15.000 euros sobre la mesa del despacho de reuniones de un ayuntamiento y una propuesta: "que tu cliente asuma la responsabilidad del contrato por el que el alcalde está siendo investigado".

15.000 euros sobre la mesa del despacho de reuniones de un ayuntamiento y una propuesta: 'que tu cliente asuma la responsabilidad del contrato por el que el alcalde está siendo investigado'.
Ampliar
El supuesto ilícito habría tenido lugar en junio del pasado año y los protagonistas, dos abogados y un alcalde

Faltaban pocos días para que el declarante ex-teniente de alcalde de un ayuntamiento que cuando sucedieran los hechos era mano derecha del alcalde tuviera que declarar en los juzgados como investigado por las obras ilegales realizadas en una rambla.

Estas se realizaron por empeño y cabezonería del todopoderoso alcalde, o al menos así se veía y que haciendo de su capa un sayo se saltó las advertencias e informes de distintos organismos que le adviertieron que la ley está por encima de los cargos.

Cierto día en el que la situación se tornó harto complicada, al primer edil se le metieron los huevecillos para adentro y viendo la que se le venía encima decidió convocar al abogado de la parte contraria a una reunión en su propio despacho municipal.

Al llegar el abogado contrario, se encontró, además de con el alcalde imputado que ahora se dice investigado, con el imputado, ahora investigado, abogado del ayuntamiento.

Sobre la mesa del despacho de reuniones, montones de billetes y al momento una propuesta: "15.000 euros que serán abonados en dos pagos".

Sorprendido el abogado contrario, no esperando tan jugosa oferta que estando sobre la mesa dio por hecho que no salía de la cuenta corriente de ninguno de los dos, y confundido por la descarada manera en la que le querían comprar para que vendiera a su cliente, se preguntó si aquello no sería un soborno.

"Me fui muy sorprendido porque no me esperaba esto, mi respuesta fue no, desde entonces ya no he sido de buen grado para el alcalde y su abogado".

Esto que les cuento no es un cuento aunque sea de cuento pues siendo verdad se trataría de un soborno en toda regla al más puro estilo de la mafia, o dicho de otro modo, un delito orquestado por dos presuntos mafiosos.

Continuará...

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios