Camino de Itaca: “La ciudad de Lorca, en fase emocional”, por María Antonia García Jiménez, Abogada

Camino de Itaca: “La ciudad de Lorca, en fase emocional”, por María Antonia García Jiménez, Abogada
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jueves 13 de enero de 2022, 14:04h
Camino de Itaca: “La ciudad de Lorca, en fase emocional”, por María Antonia García Jiménez, Abogada
Nuestro entorno físico está formado por una serie de características que los individuos damos a esos espacios. Cualquier ciudad, pueblo, polis o civitas, llámelo como quieran, son unos entes que se nutre de la vida de los que los habitan. La ciudad como un estado emocional.

Y sí es así, ¿no observan que Lorca se encuentra deprimida? Quizás esta percepción alcance a más ciudades. Es una valoración sin datos estadísticos explícitos. Sin embargo, escucho de residentes que sueñan con habitar en otros lares, una huida en búsqueda de otros aires más esperanzadores.

Y me pregunto: ¿dónde está aquella polis que era atracción regional de cultura y espectáculo? No sólo vale una magnífica restauración de los edificios y monumentos, después de los seísmos, ni escenificar la más original Semana Santa de este País. Necesitamos ilusión.

¿Cuándo perdimos la gracia de los dioses?

Mi cuidad, tantas veces herida, se merece una reflexión continua, donde los que habitamos creamos en ellas, y los que vengan respeten y se sorprendan, con acontecimientos tan maravillosos como cuando en San Patricio, suenan acordes dignos del Auditorio Nacional al interpretarse el “ Gloria “de Vivaldi, donde se practican deportes de competición, donde se presentan libros de autores nóveles o consagrados, donde existe un museo arqueológico referente a nivel internacional, donde se escucha cante jondo, y donde nuestros antepasados nos dejaron marcados y nos hicimos fuertes. Somos gente de cruce de caminos y seres de frontera.

A quien corresponda, incluidos los ciudadanos de a pie, no dejemos arrinconada a Eliocroca, es nuestra identidad, seamos el referente cultural, científico y económico de la Región de Murcia. Regresemos a Camelot, cuando aquí se proyectaban ideas en cinemascope, como aquella Primavera Cinematográfica que alguien decidió suprimir y copiaron con un festival en Málaga, donde ahora triunfa y se promociona el cine español.

Dice, Sergi Valera, académico del departamento de Psicología Social de la Universidad de Barcelona: los entornos son estimulantes, potenciadores de bienestar psicológico, pero también pueden afectar el comportamiento. Un entorno socialmente conflictivo o empobrecido, afecta negativamente a las personas, como también aquellos entornos físicos que se caracterizan por ser estresantes o ruidosos.

La ciudad es un estado de ánimo, y se nutre de nosotros. Hagamos de Lorca, esa ciudad para jóvenes con trabajo y ocio. No es fácil, lo sabemos, pero somos resilientes como individuos y como sociedad. ¿Verdad?

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