EL SEGUNDO PODER, SECCIÓN REALIZADA POR TOMÁS GUILLÉN, PERIODISTA

Óscar Cervantes: “no se puede olvidar el peligro que se esconde detrás de ciertos usuarios de RRSS que, amparándose en el anonimato que les proporciona un perfil, han amenazado a gente vinculada al deporte”

Óscar Cervantes: “no se puede olvidar el peligro que se esconde detrás de ciertos usuarios de RRSS que, amparándose en el anonimato que les proporciona un perfil, han amenazado a gente vinculada al deporte”
domingo 04 de abril de 2021, 11:50h
Óscar Cervantes: “no se puede olvidar el peligro que se esconde detrás de ciertos usuarios de RRSS que, amparándose en el anonimato que les proporciona un perfil, han amenazado a gente vinculada al deporte”
Óscar Cervantes: “no se puede olvidar el peligro que se esconde detrás de ciertos usuarios de RRSS que, amparándose en el anonimato que les proporciona un perfil, han amenazado a gente vinculada al deporte”
Óscar Cervantes Ros ha sido informador en televisión, radio y prensa escrita. Trabajó en Antena 3 de Radio, Onda Cero, Televisión Murciana, en muchas ocasiones ejerciendo la labor especializada de Deportes, y en el diario impreso de “Pinatar Actualidad”. Además, cuando la aparición de las televisiones locales privadas, estuvo en la nómina de ‘La Opinión de Murcia TV’ y en ‘La 7 TV Región de Murcia’. En esta última continúa en la actualidad, dedicándose al mundo del deporte.
Óscar Cervantes: “no se puede olvidar el peligro que se esconde detrás de ciertos usuarios de RRSS que, amparándose en el anonimato que les proporciona un perfil, han amenazado a gente vinculada al deporte”

“Un buen titular también puede sustituir a una imagen siempre y cuando el receptor se detenga a leerlo y entenderlo; - “contar con personas no aptas para desarrollar una labor específica, suele ser el camino más directo al fracaso; - “sacar a la luz una noticia con todos sus contenidos es el abc del reportero y por eso va a subsistir”; - “las redes sociales pueden ser muy desestabilizadoras, sobre todo en los periodistas que hacen mal uso de ellas”; - “hay que contrastar y canalizar lo que interesa de las redes sociales”; - “no creo que sean los formatos los causantes de la pérdida de la credibilidad. Lo achacaría más a un mal uso de la información venga por el formato que venga”; - “no digo que un ciudadano no ofrezca información veraz e incluso exclusivas, pero cuando las ofrece un profesional o medio acreditado y cualificado, su credibilidad está fuera de todo lugar; - “llegará un momento en el que los gritos, las peleas o los intentos de agresión en estos shows televisivos deportivos no conecten con el espectador y se busque otra fórmula”; - “las productoras son un complemento o una fuente importante de contenidos a los que las cadenas de televisión no llegan o no quieren llegar por costes y otros aspectos”; - “el trabajo de free lance o productoras independientes realizan una labor periodística que muchas veces los profesionales contratados de los medios de comunicación no pueden”; - “las nuevas tecnologías han abierto un abanico más amplio para poder recibir esa información o ese entretenimiento, pero al final, de una forma o de otra, el lugar al que nos llevan es al mismo, al de contar aquello a lo que los ciudadanos, por medios o por capacidad, no pueden llegar; - “veo difícil que se pueda acabar con los bulos porque además se está convirtiendo en el apoyo de aquellos que quieren manipular la información a su beneficio”.

P.-La imagen, más que mil palabras. Pero una buena información escrita también prevalece

R.-Una información va a prevalecer siempre que sus destinatarios así lo perciban llegue en el formato que llegue. La imagen puede resultar muy llamativa visualmente, lo primero que capte la atención y, desde el punto de vista de la comodidad, puede explicar mucho con un sólo vistazo, pero un buen titular también puede sustituir a una imagen siempre y cuando el receptor se detenga a leerlo y entenderlo. Después, el desarrollo de la noticia puede dar infinidad de matices e información a los que la imagen no puede llegar. Las dos por si solas pueden ser independientes, pero si las unes puede ser enriquecedora.

P.-Sí que se vive al minuto en esta aldea global, ¿pero se pierden las formas o los formatos más adecuados de hacer reporterismo, porque no hay profesionalidad?

R.-No sólo las formas o los formatos. Con un mal profesional o la falta de profesionalidad, se pierde todo o casi todo en lo se esté trabajando, pero no sólo en el mundo de la comunicación, en cualquier ámbito. Contar con personas no aptas para desarrollar una labor específica, suele ser el camino más directo al fracaso.

P.-¿Subsistirá el reporterismo en su más pura esencia?

R.-Sí. Rotundamente sí, en los profesionales que realmente quieran hacer de este oficio su profesión. Es la base de la información. Es el suelo en el que se tiene que asentar el trabajo que se realiza. Es la inquietud que todo profesional de los Medios de Comunicación tiene que tener. Investigar, profundizar, conocer, sacar a la luz una noticia con todos sus contenidos es el abc y por eso va a subsistir. De otra forma, sólo sería un taquígrafo que cuenta lo que le llega.

P.-¿Pero al deporte también le han perjudicado la proliferación y el desorden, y en muchas ocasiones, la desinformación, de las RRSS?

R.-Por supuesto. Las redes sociales pueden ser muy desestabilizadoras, sobre todo en los periodistas que hacen mal uso de ellas. Hay profesionales que han perdido su credibilidad por malas interacciones en redes sociales. Hay otros que han sufrido en su carrera profesional por hacer un uso indebido de estos vehículos de comunicación. Tampoco se puede olvidar el peligro que se esconde detrás de ciertos usuarios que, amparándose en el anonimato que les proporciona un perfil, han amenazado a gente vinculada al deporte.

P.-¿Quizás esta del Deporte sería la sección más indicada para preguntar a un profesional dedicado al deporte por la conversión del Periodista en héroe o villano?

R.-No tendría por qué la información deportiva convertirte en héroe o villano, pero en muchas ocasiones lo hace sobre todo si hablamos de deportes de equipos con seguidores. Para estos serás lo uno o lo otro, a pesar de que la información siempre sea veraz, por que estás tocando un sentimiento, una “religión”, unos ídolos, y eso es algo parecido a hablar de la familia por lo que ilusionaras y ofenderás dependiendo de quien lo reciba. Da igual la imparcialidad, cada uno barrerá a su lado y ahí es donde los sentimientos mandan y te colocarán en un lugar y otro de la balanza.

P.-¿En qué medida se benefician las RRSS del deporte?

R.-En la medida que se ofrece mucha información. A partir de ahí, hay que realizar el abc del informador. Hay que contrastar y canalizar lo que interesa de las redes sociales. No hacerlo, como ha ocurrido en ocasiones, puede llevar a cometer errores y a perder la credibilidad. En el mundo de la información, la celeridad con la que se quiere contar una primicia, disponiendo de los vehículos de comunicación tan instantáneos como son las redes sociales, pueden suponer un traspiés difícil de remontar. Las redes sociales benefician, pero haciendo el uso correcto de ellas.

P.-¿El periodismo en su más clásica esencia ha perdido formatos profesionales (para dar la información) y credibilidad?

R.-El periodismo no ha perdido formatos, lo que le ha ocurrido al periodismo es que se ha ido transformando para ir adaptándose a los avances tecnológicos. No es una novedad esta transformación. Pasó de la libreta a la máquina de escribir, de ésta al ordenador y ahora a los dispositivos móviles y nuevas formas de comunicar. Por estos avances, el sentido del periodismo de analizar, descubrir, consensuar, debatir, indagar, estudiar e investigar no se ha perdido, se ha podido incluso mejorar. En el tema de la credibilidad no creo que sean los formatos los causantes de su pérdida. Lo achacaría más a un mal uso de la información venga por el formato que venga.

P.-La sociedad la hemos convertido en cómoda y nada pasional, ¿prefiere una imagen aunque mal montada o intencionadamente montada, que una verdadera y trabajada información, por costosa que sea en tiempo para visionar o leer?

R.-Generalizar sería una osadía, pero si es cierto que te quedas más con una imagen que con un titular. Dentro de esa comodidad, si pasas de la imagen y llegas al titular, te quedas ahí, y pocas veces pasas al texto de la noticia. Los españoles somos el país europeo donde menos se lee. En el año 2019, el 32,8% de la población de nuestro país no lee nada. Con datos así, el 12,5% de lectores ocasionales o el de un 22,8% de la población española mayor de 14 años que era lectora de periódicos impresos en 2018, el dato más bajo desde los años 80, es normal que la imagen sea el primer recurso para quedarse con una información. Si los datos no cambian, la imagen seguirá siendo para muchos más que mil palabras, cuando de verdad, una cosa complementada con la otra, son la riqueza más grande que puede tener aquella persona que sienta curiosidad por la información.

P.-Pero quizás la inmediatez o la democratización de las RRSS (por su fácil acceso en ofrecer y recibir información de cualquier ciudadano) ha restado validez y calidad en las noticias de toda la vida, realizadas por profesionales acreditados.

R.-No, y en este caso voy a ser muy rotundo con la respuesta, no. Las redes sociales se han convertido en un Medio de Comunicación, pero no en un medio acreditado de información. Los medios y los profesionales de la comunicación participan de las redes sociales para ofrecer información y ahí es donde radica la diferencia por la validez y la calidad de las noticias. Un profesional o un medio puede estar o no en tu línea política o personal, pero esa información se ha trabajado, contrastado, investigado y dado forma para que el resultado final sea el que tiene que ser. No digo que un ciudadano no ofrezca información veraz e incluso exclusivas, pero cuando las ofrece un profesional o medio acreditado y cualificado, su credibilidad está fuera de todo lugar.

P.-¿El deporte es la temática que más se puede prestar al morbo, al espectáculo televisivo, a otro circo mediático?

R.-Es una de las temáticas. Está claro que de deporte, como de otros temas, todos sabemos, todos opinamos y todos somos entrenadores de cualquier disciplina. Son modas y ahora toca la de vivir en ciertos programas el deporte como un circo o un estridente espectáculo televisivo. Llegará un momento en el que los gritos, las peleas o los intentos de agresión en estos shows no conecten con el espectador y se busque otra fórmula. La que nunca falla, desde mi punto de vista y la que sigue año tras año, es el de la información en su amplio sentido de la palabra.

P.-Las productoras televisivas podrían ser la alternativa para trabajar de muchos periodistas que no logran una buena relación laboral con las grandes cadenas

R.-Sin duda alguna y son esa salida laboral que no pueden ofrecer los Medios de Comunicación. Son un complemento o una fuente importante de contenidos a los que las cadenas de televisión no llegan o no quieren llegar por costes y otros aspectos que hacen descuadrar el balance del Medio de Comunicación. Las cadenas de televisión en mayor o menor medida funcionan con productoras que son las que nutren de productos la parrilla como La fábrica de la Tele (Sálvame), Gestmusic (Operación Triunfo y Tu cara me suena), 7 y acción (El Hormiguero) y otras que cuyo trabajo está más centrado en producir otro producto como series de televisión, por poner un ejemplo, Grupo Secuoya, (091 alerta policía, Equipo de investigación , 7TV)

P.-Quizás también (el trabajo de productoras independientes) podrían ser una buena alternativa para el reporterismo independiente o free lance

R.-Ya lo es, pero no de ahora, desde hace mucho tiempo. El trabajo de free lance o productoras independientes realizan una labor periodística que muchas veces los profesionales contratados de los Medios de Comunicación no pueden. Un reportaje, una investigación o una entrevista en profundidad requiere de un tiempo que en ocasiones no está al alcance de la mano de todos los que se dedican a la información. Es cierto que todos pueden realizar este tipo de trabajo, pero no todos le pueden dedicarle el esfuerzo que se merece un reportaje en profundidad y no hablo de una investigación a la que hay que echarle horas, muchas horas, llamadas, muchas llamadas, entrevistas o contraste de información para poder llegar al objetivo final que es ofrecer un producto veraz y fiable.

P.-¿En algún momento, el Periodista televisivo se puede aprovechar de su imagen popular?

R.-Si. La popularidad que ofrece la imagen siempre puede dar lugar a que sea aprovechada por el Periodista televisivo o por personas externas.

P.-¿Hacia dónde nos llevan los Medios de Comunicación?. Qué futuro más incierto

R.-Hacia el mismo sitio que nos están llevando desde su concepción, a la información y el entretenimiento. No es nada nuevo. Otra cosa muy distinta es el cómo nos llevan. Está claro que las nuevas tecnologías han abierto un abanico más amplio para poder recibir esa información o ese entretenimiento, pero al final, de una forma o de otra, el lugar al que nos llevan es al mismo, al de contar aquello a lo que los ciudadanos, por medios o por capacidad, no pueden llegar.

P.-¿La televisión está en su mejor momento o aún queda?

R.-Quiero pensar que aún queda por superar ese momento. Que llegarán nuevos formatos que mejorarán el contenido actual. Que llegarán más medios tecnológicos que permitirán ofrecer un servicio más visual con un contenido diferente al que nos llega actualmente y que, por medios tanto técnicos como humanos, es posible enriquecer. Siempre pienso en cómo empezó la televisión en blanco y negro, que por aquel entonces fue un "boom", como se pasó a la televisión el color, que supuso un cambio una mejora, y como hemos llegado a una televisión interactiva. Creo que la televisión y los Medios de Comunicación en general seguirán mejorando.

P.-Inmensidad de redes como plataformas de distribución de bulos. Hay desinformación, mentiras en dichas redes sociales: ¿Algún día frenaremos todo esto?

R.-Va a ser complicado y diría que imposible. Habría que legislar para evitar ese tipo de desinformación y mentiras a través de bulos. Una legislación que se encontraría con la tan actual libertad de expresión. Frenarlo se podrá hacer, evitarlo, repito, será complicado por la complejidad que conlleva. Visto sobre el papel y sin entrar en pormenores, sería muy fácil, un bulo se elimina y se sanciona a su creador, pero no es así de sencillo, por eso veo difícil que se pueda acabar por que además se está convirtiendo en el apoyo de aquellos que quieren manipular la información a su beneficio.

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