”Las cintas del Lepanto”
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”Las cintas del Lepanto”

lunes 01 de febrero de 2021, 10:59h
”Las cintas del Lepanto”
Un libro que trata sobre la prenda de cabeza de los marineros de la Armada escrito por Diego Quevedo Carmona, Alférez de Navío (R)
”Las cintas del Lepanto”

Si hay alguien en España que conozca en profundidad la historia de la Armada Española y más concretamente el Arma Submarina y lo relativo a la vida y obra de Isaac Peral, ese tiene nombre y apellidos y lugar de nacimiento: Diego Quevedo Carmona, cartagenero, Alférez de Navío (R). Pero Diego Quevedo tiene también un extenso conocimiento de lo que representa la prenda de cabeza de los marineros de la Armada, elemento conocido como “Lepanto” y que recientemente ha plasmado en su última publicación de las numerosas que ya posee como consecuencia de su labor investigadora y cuyo título es “Las cintas del Lepanto”.

Esta publicación ha gozado y sigue gozando de innumerables reconocimientos académicos y periodísticos debido a la extensa y minuciosa labor investigadora desarrollada por el autor y de la cual se hace eco Nuevodiario, publicando una importante reseña histórica de este trabajo.

A finales del s. XIX, se va a instituir en la Armada Española y para uso de las dotaciones de marinería (en principio solo para personal embarcado) “una cinta de seda negra con el nombre del buque”, la cual “estará escrita en letras minúsculas de carácter inglés (mayúscula la inicial)…” y que será usada “con el sombrero y con el gorro”. En estos términos se definía en los reglamentos de uniformidad de la época esta peculiar prenda de la marinería, y que ha llegado hasta nuestros días siendo conocida en el argot popular como “cinta de Lepanto”. De esta decisión vino la denominación oficial de gorro “tipo Lepanto”.

El origen de tal denominación viene de que por primera vez su uso a bordo se hizo en el Crucero “Lepanto”, entrado en servicio el 26-I-1899, y que por Real Decreto de 18-V-1900, se dispuso fuera la “Escuela de Aplicación o Práctica de Artillería, Máquinas y Torpedos”. Y por ello mismo se dispuso modificar en parte algunos elementos del uniforme de la marinería, dándoles un aspecto más moderno, cómodo y funcional, y entre ellos la prenda de cabeza, no muy distinta de la anterior, especialmente por ser más rígida. Por ello fueron los marineros-alumnos, unos trescientos a bordo, los primeros que portaron la nueva gorra.

Así, y desde que fuera creada, este complemento del gorro de los marineros, a pesar de haber sufrido alguna variación respecto a las primeras que se empezaron a usar, sigue estando en uso en nuestra Armada, como sucede en la inmensa mayoría de otras Marinas.

Diego Quevedo decidió hace muchos años decidió tomar como hobby el coleccionar precisamente eso, cintas de gorro (que tal es su denominación oficial) y como complemento a esa afición, comenzaría a interesarse por recopilar todo lo referente a ellas, y que han precisado de una Orden Ministerial, una Real Orden o una Resolución, y que han sido publicadas en DOM´s, BOD´s, BOE´s, Colecciones Legislativas y en general en cualquier medio oficial escrito. Aparte, el autor ha tratado de recopilar diversa información complementaria, como los hechos que dieron lugar al nacimiento de la misma o los fabricantes que han tenido el privilegio de haberlas elaborado, así como anécdotas varias referentes a ellas, de la que cabe citar como ejemplo la queja emitida en su momento por la Corporación Municipal de San Fernando que no admitía que la dotación del Cuartel de Instrucción de marinería, si estaba en su localidad, llevara en sus gorros la inscripción C.I.M. CADIZ, admitiéndose por parte del AJEMA de entonces la razón que asistía al edil, y que terminarían motivando la desaparición de la citada cinta a la vez que se dispuso que en lo sucesivo la marinería de esa dependencia debería llevar la leyenda C.I.M. SAN FERNANDO,… o la de cierto comandante que al tomar el mando de su unidad decidió investigar quién era el individuo que daba su nombre al barco, concluyendo que había habido un error histórico en la asignación del nombre, siendo finalmente rectificado, y por tanto también lo sería la inscripción de las cintas de los gorros de su dotación de marinería.

Sin olvidar el gracioso hecho de que la nueva prenda reglamentaria, y con todos sus detalles, incluidas las cintas, se incorporó a la moda de vestir a los niños de marineros.

El libro está prologado por el Excmo. Sr. Don Fausto Escrigas Rodríguez, actual Almirante-Jefe de Personal de la Armada. Está editado a todo color, papel de máxima calidad, tapas duras y consta de 584 páginas y publicado por Robinson.

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