A MARÍA, por Sonia Mª Saavedra de Santiago

A MARÍA, por Sonia Mª Saavedra de Santiago
lunes 20 de julio de 2020, 11:19h
A MARÍA, por Sonia Mª Saavedra de Santiago
Escucho el nombre de María y me vienen ecos de pureza, sencillez, hermosura y de un recuerdo imborrable.

No sé exactamente cuándo te conocí ni quien nos presentó, pero sé que estabas involucrada con los pacientes de la unidad de Oncología del Hospital Santa Lucía de Cartagena y que juntas fuimos a una conferencia muy interesante sobre la Vida de San José María Escrivá de Balaguer.

Nunca he pertenecido al Opus Dei; mi trayectoria espiritual ha ido por otros derroteros, unos derroteros cargados de interrogantes, en los que, a veces la soledad, y siempre, el esfuerzo propio y el ejemplo de muchas personas buenas que se han cruzado en mi camino, me han ayudado a sentirme feliz en un mundo donde el afán de servir a los demás, la comprensión, el amor y la alabanza a Dios son pilares básicos de mi existencia.

Este año está siendo diferente, lo empecé con mal pie y con unas toses terribles. A estas alturas del mes de julio, las migrañas me están jugando una mala pasada y los efectos adversos de uno de los medicamentos que tomo para evitarlas, apenas me dejan moverme. Sin embargo, no dejo de dar gracias a Dios, porque sé que estos inconvenientes sólo son peccata minuta en comparación a lo que tú, como otros en tu situación, estáis viviendo.

Sí, te conocí después de uno de tus tratamientos. Se te veía contenta, llena de vida y hermosura. Sé que el año pasado tuviste una recaída y, desde entonces, tus circunstancias y las mías nos han impedido vernos. Intuyo también, por un mensaje de voz que me enviaste hace unos días, que estás bastante delicada.

María, a menudo pienso en ti. En tu voz clara y bonita, en el don que Dios te ha dado para vivir alegre a pesar del dolor. No nos hemos tratado mucho, pero, desde aquella conferencia que escuchamos juntas entre las paredes de piedra del Antiguo Cuartel de Antigones (hoy Facultad de Telecomunicaciones de la UPCT) sabía que serías alguien importante en mi vida. Te quiero y, a través de estas palabras, te envío todo mi cariño. ÁNIMO.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

4 comentarios