GRACIAS, artículo de opinión de Daniel García Posada

GRACIAS, artículo de opinión de Daniel García Posada
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lunes 16 de marzo de 2020, 10:18h
GRACIAS, artículo de opinión de Daniel García Posada
Gracias. Gracias sentidas y sinceras, gracias de todo corazón. Gracias por protegernos, por estar en primera línea, por darnos seguridad en tiempos de temor, por aliviarnos en caso de duda, por cuidarnos en la enfermedad. Gracias porque, sin vosotros, sin vuestro trabajo, sin vuestra dedicación, sin vuestros desvelos y sin vuestra entrega, todos estaríamos en peligro y todos seríamos juguetes en manos del azar y de la enfermedad.

Cuando una pandemia se va propagando de manera vertiginosa sobre la población mundial, cuando la ciudadanía no sabe estar a la altura que exige la solidaridad y la responsabilidad civil, cuando todo parece venirse abajo, un grupo de personas están en primera línea, anteponiendo el bien común al personal, luchando, lejos de su familia, por la vida de todos nosotros, combatiendo, en escasez de medios, el azote de un virus puñetero que va cobrándose cada vez más víctimas. No hay horas, no hay descanso, todo es trabajo y lucha.

No quiero ni imaginarme qué sería de nosotros si no tuviésemos una sanidad pública de calidad, gratuita y universal. No quiero pensar qué sucedería si tuviéramos que pagar unos tres mil euros por un test, si nuestro seguro no cubriese los gastos derivados de un ingreso por coronavirus, si no pudiéramos pagar la factura de urgencias, del ingreso hospitalario, de las pruebas necesarias, de la estancia en la UCI, de las comidas, de la ropa de la cama, de los pijamas que nos dan, de los medicamentos, de las mascarillas de oxígeno. No quiero ni puedo imaginarme qué sería de nosotros si no tuviésemos un modelo de sanidad como el que tenemos, uno de los mejores del mundo. Si no lo tuviésemos, quizás nos esperarían las medidas del Gobierno de Boris Johnson que consisten en permitir un contagio más o menos controlado para que la población se vaya inmunizando, un plan que decide asumir que, puesto que se puede colapsar el sistema público, muchas personas morirán, a corto y medio plazo, y que es preferible ese sufrimiento a que la situación se alargue, sine die, con cuarentenas y restricciones, que terminarán afectando, inevitablemente, a la economía del país. ¿Alguien se imagina que aquí, en España, el Estado aceptase que la gente tiene que morir y que primasen los aspectos económicos? Es cuestión de preferencias y unos apostamos por la vida y la lucha y otros por la resignación y por la economía, confiando en la ley del más fuerte, ley animal que no tiene sentido en la sociedad humana.

Debemos cuidar y mimar nuestro sistema público de salud y valorar no sólo a médicos, enfermeras y ATS, sino también a los servicios de limpieza, personal de la administración y a todos los profesionales vinculados a la sanidad que están entregados plenamente para superar esta situación. Quizás si no faltasen en Madrid mil ochocientas camas y dos mil quinientos médicos, consecuencias de los recortes, quizás, el colapso o los problemas para afrontar el contagio y propagación serían menores.

Ayudemos a los sanitarios quedándonos en casa, evitando contagios, cumpliendo con las indicaciones del Gobierno. Ayudemos a nuestros sanitarios siendo responsables por nosotros y por los demás. Ayudémoslos aplaudiendo, admirándolos, respetándolos, cantándoles, escribiéndoles. Ayudémoslos de muchas maneras pero desde casa.

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