Diamond Foundry, una empresa estadounidense, invertirá 1.300 millones de euros en una nueva planta en La Cartuja Baja, Zaragoza, creando 300 empleos directos. Este proyecto posiciona a Aragón en la cadena global de valor de los semiconductores, un sector clave para la economía mundial. La consejera de Economía, Eva Valle, destacó que esta inversión refuerza el ecosistema tecnológico de la región y subrayó el atractivo de Aragón para inversiones innovadoras. La planta se especializará en el procesamiento de obleas de diamante sintético para aplicaciones electrónicas avanzadas y comenzará su actividad en 2027.
La consejera de Economía, Competitividad y Empleo del Gobierno de Aragón, Eva Valle, junto a la directora general de Grandes Inversiones, Marta Ríos, ha realizado una visita a las instalaciones que la empresa estadounidense Diamond Foundry está construyendo en el polígono Empresarium de La Cartuja Baja, en Zaragoza. Este ambicioso proyecto industrial contempla una inversión total de 1.300 millones de euros y la creación de 300 empleos directos. Con esta iniciativa, Aragón se posiciona dentro de la cadena global de valor de los semiconductores, un sector estratégico con un notable potencial de crecimiento a nivel mundial.
Durante su recorrido por las instalaciones, la consejera Valle enfatizó que la llegada de Diamond Foundry refuerza el atractivo de Aragón para las inversiones tecnológicas avanzadas y consolida a la comunidad como uno de los principales polos industriales y tecnológicos emergentes en el sur de Europa.
Valle destacó: «Diamond Foundry permite posicionar a Aragón dentro de una nueva cadena global de valor, en este caso la cadena de los semiconductores, y complementar el ecosistema de inversiones tecnológicas que estamos consiguiendo atraer a nuestra comunidad autónoma». Además, subrayó que «una de las razones por las que Diamond Foundry viene aquí es precisamente por este ecosistema que estamos creando, además del talento y otras condiciones que ofrece nuestra comunidad autónoma».
La consejera también resaltó la importancia de establecer un tejido productivo capaz de integrar grandes inversiones tecnológicas con capacidades industriales avanzadas y empleo cualificado. Concluyó afirmando: «desde el Gobierno de Aragón estamos realmente entusiasmados con este proyecto muy innovador y vamos a seguir impulsándolo para que sea una realidad lo antes posible».
Pieza clave en la industria mundial
Diamond Foundry se especializa en la producción de diamante sintético avanzado para aplicaciones tecnológicas y es reconocida como una empresa líder en innovación dentro del ámbito de nuevos materiales para semiconductores. La compañía produce diamantes monocristalinos sintéticos que superan al silicio tradicional en diversas aplicaciones tecnológicas.
El desarrollo en La Cartuja Baja forma parte del compromiso global de la multinacional con España y complementa sus operaciones en Trujillo (Cáceres), donde se fabrican los lingotes necesarios para los procesos industriales que se llevarán a cabo en Aragón.
La planta aragonesa se enfocará en procesar obleas de diamante sintético derivadas de los lingotes producidos en Trujillo. Las actividades incluirán el corte, lapeado, pulido preciso, inspección y control de calidad, así como la preparación para aplicaciones electrónicas avanzadas. Estos procesos son altamente complejos y aportan un gran valor añadido, consolidando a Zaragoza como un eslabón crucial dentro del futuro ciclo productivo relacionado con materiales avanzados para semiconductores.
Las obleas generadas servirán como sustrato para chips de alta potencia destinados a sectores estratégicos dentro de la economía digital. Esto no solo fortalecerá la autonomía tecnológica europea sino que también responde a prioridades establecidas tanto por la Unión Europea como por el Gobierno aragonés.
Dicha compañía ya ha formalizado la adquisición del terreno en Empresarium y ha comenzado las labores preliminares para su operación futura. Además, está llevando a cabo un proceso continuo para incorporar personal y establecer una estructura directiva adecuada.
Según las proyecciones realizadas por Diamond Foundry, se espera que las actividades inicien durante 2027 y que la planta alcance su máxima operatividad durante el año siguiente. Esta iniciativa representa una inversión industrial tecnológica significativa actualmente desarrollándose en Aragón.
Diamond Foundry invertirá 1.300 millones de euros en su nueva planta en La Cartuja Baja, Zaragoza.
Se crearán 300 puestos de trabajo directos en la nueva planta de Diamond Foundry.
El objetivo es posicionar a Aragón dentro de la cadena global de valor de los semiconductores y desarrollar una de las fases más sofisticadas del procesamiento de diamantes sintéticos para aplicaciones tecnológicas.
La actividad está prevista para comenzar en 2027, alcanzando su funcionamiento a pleno rendimiento a lo largo del año siguiente.
La planta se especializará en el procesamiento de obleas de diamante sintético, que servirán como sustrato para la fabricación de chips de alta potencia destinados a sectores estratégicos para la economía digital.