Pau Pérez Villán, el joven que se cruzó en el camino del terrorista.
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Pau Pérez Villán, el joven que se cruzó en el camino del terrorista.

domingo 20 de agosto de 2017, 09:13h
Miembro de distintas ONGs, tenía 34 años, era ingeniero y un enamorado del futbol.

Pau Pérez Villán, vecino de Vilafranca del Penedès e ingeniero de formaciónes es casi con toda seguridad la víctima número 15 del atentado terrorista, según los investigadores.

Pablo como le conocen en el pueblo burgalés de su madre, Tórtoles de Esgueva tenía 34 años. Los investigadores apuntan que el joven fue apuñalado por uno de los terroristas en el coche que arrolló una agentes al tratar de saltarse uno de los controles policiales y en el que al parecer podía huir el conductor de la furgoneta que causó la muerte de 13 personas en la Rambla de Barcelona.

Los vecinos de Tórtoles de Esgueva dicen de Pablo Pérez Villán que era "un buen chico" que había desempeñado en los últimos años labores en distintas ONGs. Tras conocerse su fallecimiento, la localidad burgalesa celebró una misa en su recuerdo y se guardó un minuto de silencio en la Plaza Mayor. En su perfil puede leerse a modo de presentación: “Soy una persona divertida, organizada y responsable. Me gustan los animales y los niños. Juguetón. Me encanta ver películas, salir con los amigos y conocer gente. Me interesa trabajar en países menos desarrollados ayudando a la gente y, si es posible, ver diferentes lugares y paisajes increíbles”.

Como hemos dicho Pablo fue asesinado por arma blanca el pasado jueves en el interior de su vehículo que la policía encontró en un aparcamiento de Sant Just Desvern. Hasta el momento la identidad de su asesino sigue siendo una in­cógnita, si bien es cierto que el vehículo es el señalado por los Mossos como el que se saltó el control, sumándose a esto la hipótesis de que quien acuchilló a Pablo pudiera ser el mismo terrorista que conducía la furgoneta y huyó de la Rambla. Así pues, todo apunta a que Pau Pérez es la víctima número 15.

Los que conocían a Pablo, lo describen como una persona buena y divertida, al que le encantaba el fútbol pero por encima de todo, una persona solidaria. Tanto es así que Pau como le conocían en Villafranca colaboraba con varias oenegés. Con una de ellas estuvo en Haití al poco de producirse el terremoto de 2010 que asoló el país. Licenciado en ingeniería electrónica por la Universitat Politècnica de Catalunya, vivió en Argentina y Francia y hasta trabajó de manera puntual como técnico en Bodegas Torres durante la vendimia del 2013 y el 2014. En la actualidad trabajaba para la Seat, a través de una subcontrata. Dicen de él que su gran pasión era el fútbol. Pau jugó de pequeño en las categorías inferiores del equipo y de allí pasó al Agrupació Esportiva Moja, donde jugó dos años más. En la actualidad practicaba fútbol 7. Tanto el AE Moja como el Atlètic Vilafranca transmitieron su pesar por lo sucedido a través de sus cuentas de Twitter, y el club rojiblanco, además, le rindió un sentido homenaje ayer.

Su familia lleva décadas afincada en Vilafranca, donde nacieron tanto Pau como su hermano Guille. Concepción, su madre, fue profesora en una guardería municipal, aunque originaria de la localidad burgalesa de Tórtoles de Esgueva, un pueblo conmocionado por la noticia, aunque también tenía vinculación con la localidad extremeña de Navalmoral de la Mata, lugar en el que nació su padre, y donde la familia solía acudir de vacaciones.

Los investigadores barajan que en la tarde del jueves Pau volvía a su casa en Vilafranca, después de haber visitado a su abuela Paula en Barcelona. Se sabe que había llamado a sus padres para tranquilizarles e informarles que, a pesar del atentado, se encontraba bien. Sin embargo la mala suerte hizo parece ser que se cruzara con el terrorista que había conseguido escapar tras el atropello masivo cometido en la Rambla. Según parece el terorista consiguió llegar en metro hasta la estación de Zona Universitària y allí asaltó a Pau al que apuñaló para robarle el coche, un Ford Focus en cuyo asiento trasero él terrorista introdujo a su víctima y con él malherido emprendió de nuevo la fuga, arrollando en su camino a una agente de los Mossos al saltarse un control policial situado en la Diagonal.

Cuando sobre las siete de la tarde encontraron el vehículo pensaron que el cadáver de la persona que estaba en su interior era el responsable del atropello y por tanto el terrorista fugado. Hipótesis que quedó descartada poco más tarde.Por el momento el caso de Pau Pérez está aún bajo secreto de sumario, mientras los Mossos siguen intentando identificar a su asesino.

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