Camino de Ítaca

“Aquellos veranos de mi juventud”, por María Antonia García Jiménez, Abogada

“Aquellos veranos de mi juventud”, por María Antonia García Jiménez, Abogada
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jueves 07 de julio de 2022, 21:00h
“Aquellos veranos de mi juventud”, por María Antonia García Jiménez, Abogada

Fuimos afortunadas aquellas personas jóvenes que a finales de los 70 y principios de los 80, después del esfuerzo de final de curso, teníamos un premio: veranear en la costa, disfrutar del mar, el sabor de los polos de hielo, las mañanas en la playa, las tardes guardando la digestión, los pandillas en la Glorieta al atardecer, algunas noches de fiesta en la arena de la playa, con música de casete o guitarra de algún motivado. Ese chico que te gustaba y que sólo veías en verano, que lo mirabas de reojo, más aún desconocías si sabía de tu existencia, babeabas por sus líneas de kuros, mucho antes de saber que ya estaba tallada su figura en el periodo arcaico del arte griego.

Sabías y sentías que eras privilegiada. Ahora, ya mayor, he leído ese poema de Francisco Brines, que me retrotrae a los veranos de juventud, binomio de mar y verano.

¡Fueron largos y ardientes los veranos!

Estábamos desnudos junto al mar,

y el mar aún más desnudo. Con los ojos,

y en unos cuerpos ágiles, hacíamos

la más dichosa posesión del mundo.

Nos sonaban las voces encendidas de luna,

y era la vida cálida y violenta,

ingratos con el sueño transcurríamos.

El ritmo tan oscuro de las olas

nos abrasaba eternos, y éramos solo tiempo.

Se borraban los astros en el amanecer

y, con la luz que fría regresaba,

furioso y delicado se iniciaba el amor.

Hoy parece un engaño que fuésemos felices

al modo inmerecido de los dioses.

¡Qué extraña y breve fue la juventud!

Corran prestos a una librería o la biblioteca más cercana, busquen y lean a Brines…Les encantará.

Feliz verano

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