LOS AUTORITARISMOS Y LA TIRANÍA, por Juan Saborido Gago

LOS AUTORITARISMOS Y LA TIRANÍA, por Juan Saborido Gago
miércoles 16 de marzo de 2022, 07:25h
LOS AUTORITARISMOS Y LA TIRANÍA, por Juan Saborido Gago
LOS AUTORITARISMOS Y LA TIRANÍA, por Juan Saborido Gago

A tenor de lo hechos que están aconteciendo en este nuestro mundo, quiero hacer un alegato sobre las actitudes y los hechos de aquellos que dirigen y organizan nuestro modo y estilo de vida, condicionándonos y provocando que sus actos reviertan en sufrimiento y hacen que la vida de los seres vivos sea triste.

Ante todo, me gustaría definir y diferenciar ambos aspectos, con el que título este artículo, y que determinan que un régimen político se encuentre dentro del autoritarismo o el de la tiranía, aunque estas dos acepciones también se dan tanto en las relaciones personales, como en la dirección de empresas, ya que estoy hablando de personas y son estas las que conforman las empresas, los gobiernos, los ayuntamientos y las relaciones en general.

Según la RAE autoritarismo se define como: La actitud de quien ejerce con exceso su autoridad o abusa de ella. También como: Régimen o sistema político caracterizado por el exceso o abuso de autoridad.

Las características identificativas de este tipo de sistema tienen unos signos indelebles: las normas represivas que restringen la libertad de las personas, el poder se centraliza en una persona o en un grupo reducido, no existe la posibilidad de negociación, no se admite ningún tipo de crítica, para ello se suprimen los derechos de las personas a la libertad de expresión, se utilizan los medios de comunicación para hacer propaganda, se abusa del mando eliminándose la libertad, se imposibilita obstaculizando la entrada en escena de otros partidos, y se manipula la constitución con una casi nula participación de la población.

Por tanto, cuando al pueblo se le limita la libertad de expresión, generando opresión hacia la libertad y hacia los derechos de las personas, y se abusa de ese poder que se le otorga en la toma de decisiones, promoviéndose el miedo y sembrando el terror utilizando para ello la presencia militar y el dominio de un único partido estamos hablando de un régimen autoritario. De este modo estoy definiendo al régimen actual que impera en Rusia, con Putin a la cabeza, que en nada tiene que ver con el comunismo.

Vayamos a definir el termino Tiranía, la RAE expone tres acepciones: Gobierno ejercicio por un tirano; Abuso o imposición en grado extraordinario de cualquier poder o fuerza o superioridad; Dominio excesivo que un afecto o pasión ejerce sobre la voluntad.

En la Grecia antigua era considerado como el régimen del poder absoluto, instaurado por un tirano, que ha accedido al poder mediante la violencia, arrebatando al anterior gobierno de la poli, es decir mediante un Golpe de Estado.

El tirano asciende al poder utilizando varias maniobras: una a través del golpe de estado militar o a través de la manipulación, extorsión, fraudes y todos los métodos para difamar y derrocar al adversario incluyendo la coacción al pueblo con amenazas de prisión o muerte. Normalmente el tirano tiene a sus secuaces que ejecutan directamente y sin ningún tipo de limitación ni coacción las ordenes, en las que se incluyen los crímenes y asesinatos de toda aquella persona que se interponga. Incluyéndose a la población civil, con la denominación aberrante de “daños colaterales”

Regímenes autoritarios a través de la historia.

He decir que estos regímenes se dan bajo los gobiernos tanto de derechas como de izquierda, recordar que los nazis llegaron al poder tras unas elecciones democráticas.

La máxima expresión del autoritarismo y de la tiranía la tenemos con Hitler en la Alemania nazi y en la Unión Soviética con el reino Estalinista, ambos se mantuvieron en el poder ejerciendo un férreo control a través de la Gestapo y de la KGB.

Estos serían los máximos exponentes pero la historia desgraciadamente nos ha dado muchos más ejemplos, concretamente en España tenemos a Primo de Ribera, Damaso Berenguer Fuste y Franquismo, en Italia el Fascismo de Mussolini, en Irak el régimen de Saddan Hussein, en China el régimen de Mao, en Corea del Norte a Kim II-Sung, y no digamos ya en los países de Latinoamérica, aquí hay que decir que Estados Unidos se empleo a fondo para combatir el comunismo, dentro del marco de la guerra fría, fruto de esto puso en el poder a elementos como: Alfredo Stroessner en Paraguay, Humberto de Alencar Castelo Branco en Brasil, Hugo Banzer en Bolivia, Juan María Bordaberry en Uruguay, Augusto Pinochet en Chile, Jorge Rafael Videla en Argentina. El único país con el que los americanos no pudieron fue Cuba, pero la Unión Soviética apoyo a Fidel Castro.

En África es una tierra que se encuentra sitiada por dictadores de toda índole para informar de manera somera, de los cincuenta y cuatro países de que consta, solo diez tienen democracia, apuntar solamente algunos casos: los seis dictadores africanos que llevan más tiempo en el poder, Teodoro Obiang Nguema (Guinea Ecuatorial), Paul Biya (Camerún) y Yoweri Kaguta Museveni (Uganda), Idriss Déby (Chad), Isaias Afewerki (Eritrea) y Denis Sassou-Nguesso (Congo).

Tenemos por tanto una larga historia de dictadores que impusieron y que imponen su poder a través de la opresión, el miedo y el terror.

Los tiranos, aspectos psicológicos que lo definen.

Existen estudios pormenorizados sobre este tema, concretamente hare referencia el artículo escrito por la psicóloga Valeria Sabater titulado “El narcisismo maligno según Erich Fromm” publicado en la revista ; analiza sobre todo a los realizados por Erich Fromn, que fue un destacado psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista de origen judío alemán, tipificó el término el narcisismo maligno lo describió como una condición en la que una persona se caracteriza por un comportamiento grandilocuente, antisocial y hostil. Su principal rasgo es deshumanizar todo escenario en el que se encuentre, ya sea familiar o laboral. La falta de empatía y su maquiavelismo podrían crear sin duda grandes estragos. Y sus características son:

  • Tienen un marcado sentido de grandiosidad.
  • Falta de empatía.
  • No tienen remordimientos.
  • Son muy impulsivos.
  • Total, desprecio de los derechos de los demás.
  • Tendencia al engaño y comportamiento destructivo.

Expertos en este tema, como el doctor Manfred F.R. Kets de Vries, psicoanalista holandés experto en liderazgo, realizó un interesante trabajo en el 2006 orientado a comprender los regímenes despóticos. Algo que especificó es que son figuras expertas en ejercer el miedo. No solo generan sufrimiento, sino que rompen el tejido moral de una sociedad. El impacto es indudable y, por término medio, siguen el patrón que ahora analizaremos. Sus características son:

  • Expanden su poder a través de la corrupción.
  • Hacen favores y concesiones para ganarse la admiración de los demás.
  • Buscan aliados poderosos.
  • Crean una ideología para justificar sus actos.
  • Eliminan a sus opositores para mantener su poder.

En la vida cotidiana.

Existen infinidad de personalidades con unas características parecidas y que se encuentran en puestos de cierto poder y cuyo comportamiento deja mucho que desear, precisamente en este mismo diario han aparecido noticias sobre denuncias sobre un alcalde en Albox cuyo comportamiento parece tener todas estas características. De todas formas, los lectores pueden incluir, estoy seguro, infinidad de personas, lejanas o cercanas, y no digamos en el mundo de la dirección o gestión de empresas, que conforman un elenco de individuos fruto de un sistema cuasi distópico, donde parece que nada “tiene pies ni cabeza”, donde los intereses personalistas o partidistas acampan de forma libre sin que nadie les “ponga pie en pared”.

Termino dejándoles una frase que sintetiza este articulo se trata de Albert Einstein que dice:

“El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellas que permiten la maldad”

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