El “Bienqueda” , por Gabriel Cabrera Martínez
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El “Bienqueda” , por Gabriel Cabrera Martínez

jueves 09 de diciembre de 2021, 09:54h
 
El “Bienqueda” , por Gabriel Cabrera Martínez

Dice la exdirigente del PP Cayetana Álvarez de Toledo que Pablo Casado es un “bienqueda”. Me interesó el asunto y por eso busqué el significado del palabro, que no debe de ser ningún insulto ya que la que lo dijo es una señora muy culta y educada. Y según lo que he podido averiguar “bienqueda” es una persona que busca causar buena impresión incluso cuando no está de acuerdo con aquello que debe hacer para conseguirlo.

No sé exactamente la razón por la que la señora Cayetana dijo eso del todavía presidente de su partido, al que seguramente conoce mas y mejor que yo, pero sus razones tendría.

La verdad es que no es necesario conocer mucho al tal Pablo Casado, tan sólo hay que ver el numerito que se montó el pasado día 20 de Noviembre para estar seguro de que Cayetana tenía razón y Casado encaja perfectamente en la definición de “bienqueda”.

Veamos. Casi todos sabemos lo que se conmemora el día 20 de Noviembre. Algunas iglesias, unas siete de las veinte y tantas mil que están abiertas al culto en España celebraron misas en honor a Francisco Franco encargadas por los nostálgicos de la dictadura, lo cual, aunque a algunos no nos guste, es legal y cualquiera puede asistir a las mismas sin tener que dar ninguna explicación, y en uso de esa libertad Pablo Casado asistió a una de esas misas celebradas en Granada donde se lucieron banderas con el escudo preconstitucional y se cantó el Cara al Sol. Hasta ahí todo bien. La democracia permite que incluso los que no son demócratas expresen sus ideas,

El problema del señor Casado es que después de ese acto salga, no él sino su partido, diciendo que asistió por casualidad y no sabía que es lo que en esa iglesia se estaba conmemorando. Vamos, que al asistir pretende congraciarse con los convocantes del acto y los defensores del franquismo en un claro intento de intentar amarrar algún voto, pero acto seguido pone una ridícula excusa para quedar bien con otros votantes de la derecha que no sienten ninguna simpatía con la dictadura. Con ello viene a demostrar fehacientemente que Álvarez de Toledo tenía toda la razón cuando dijo que es un “bienqueda” y un cobarde.

Un cobarde porque no es capaz de asumir sus propios actos. Nadie le forzó a ir a ese acto de exaltación franquista. Fue porque quiso. Y la excusa barata de que no sabía lo que allí se cocía pocos se la pueden creer. Y si así hubiese sido, tenía muy fácil desvincularse de dicho acto, simplemente dando la cara y diciendo que para nada comparte lo que allí sucedió y condenando claramente y sin tapujos el franquismo. Pero no lo hizo, porque de haberlo hecho hubiese podido quedar mal con algunos. Y eso es algo que un “bienqueda” no puede soportar.

Lo que quizás no sepa el señor Casado es que no se puede poner al mismo tiempo velas a Dios y al diablo. Y no se puede porque al final corres el riesgo de hacer el ridículo y que ni unos ni otros te tomen en serio y quedes como tonto, que es lo que le está pasando a este “bienqueda” del que ya se están cansando hasta los mismos dirigentes del partido que, al menos en el papel, todavía dirige.

En democracia se pueden tener las ideas que uno quiera, siempre que se respeten las leyes y la Constitución, pero lo que no se puede ser es un “bienqueda” porque al final te conviertes en el hazmerreír de los de un lado y de los del otro, y Pablo Casado está a punto de conseguirlo.

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