Sobre la investigación genética de Colón, por Pedro Cuesta Escudero, autor de “Colón y sus enigmas” y de “Mallorca patria de Colón”

Sobre la investigación genética de Colón, por Pedro Cuesta Escudero, autor de “Colón y sus enigmas” y de “Mallorca patria de Colón”
miércoles 26 de mayo de 2021, 10:11h
Sobre la investigación genética de Colón, por Pedro Cuesta Escudero, autor de “Colón y sus enigmas” y de “Mallorca patria de Colón”
El pasado miércoles, día 12 de Mayo, tuvo lugar en Granada un encuentro con el equipo del Dr. Lorente, uno de los más reputados expertos del mundo en ADN, con defensores de las teorías sobre la procedencia de Cristóbal Colón, que, dada la limitación impuesta por la pandemia, solo se admitió uno por cada teoría. Los especialistas italianos, convencidos de que Colón era genovés, piensan que será una pérdida inútil de tiempo.
Sobre la investigación genética de Colón, por Pedro Cuesta Escudero, autor de “Colón y sus enigmas” y de “Mallorca patria de Colón”
Sobre la investigación genética de Colón, por Pedro Cuesta Escudero, autor de “Colón y sus enigmas” y de “Mallorca patria de Colón”

Este enigma podría quedar resuelto el próximo octubre gracias a la tecnología genética más avanzada. El laboratorio granadino requerirá la colaboración de Florencia, Roma, Texas y Méjico para determinar el lugar de nacimiento tras el análisis genético de los huesos del navegante comparándolo con los de sus posibles progenitores o descendientes. Estamos ante un momento histórico, pero si los trabajos que se llevarán a cabo no dan resultado positivo por la razón que sea, nos veremos abocados a tener que seguir aceptando la tesis genovesa como única solución, a pesar de ser descartada por razones históricas de peso. Pero la competencia del equipo que dirige el Dr. Lorente ya la demostró al contrastar el ADN mitocondrial (el procedente de la madre) de los restos de Diego Colón, hermano del descubridor, custodiados en la Cartuja de Sevilla, observándose que tienen una absoluta identidad; luego son hermanos por parte de madre, lo que demuestra también que los restos que hay en la catedral de Sevilla corresponden a Cristóbal Colón. El cromosoma Y de Hernando Colón y el cromosoma Y de Cristóbal Colón resultaron idénticos, por lo que se puso de manifiesto que Cristóbal Colón es el padre de Hernando Colón.

Gabriel Verd Martorell, siendo el más veterano en la defensa de la teoría mallorquina, fue el único representante. Al ser desestimada la utilización de los despojos de los reyes y príncipes de la Corona de Aragón existentes en el monasterio de Poblet, ya que las tumbas fueron profanadas después de las desamortizaciones de Mendizábal por los ladrones de tumbas, se van a analizar los restos del hijo del rey Alfonso “el Magnánimo”. Puesto en contacto con el Dr. Lorente le he sugerido los restos de Fernando el Católico, hermano del Príncipe de Viana (padre de Colón como defendemos) y los del obispo D. Juan, hijo bastardo del Príncipe de Viana y que está enterrado en medio del presbiterio mayor de la catedral de Huesca.

La teoría gallega fue la primera que se levantó, en 1898, contra el origen genovés de Colón. Ahora presentan los restos de Juan Fernández de Sotomayor, obispo de Tuy, para ser cotejado su ADN con el de Colón. El portugués Antonio Mattos sostiene que el marino era hijo bastardo de Leonor de Avis, princesa de Portugal, pero que tuvo que ocultar su alumbramiento para poder casarse con el emperador Maximiliano. Fernando Branco dice que Colón era un corsario portugués y que firmara con el apellido de Terra Rubra confirma su origen en Coimbra (Portugal), donde se halla el Monte Rubra. ¿Cómo se explica, entonces, que al pasar Colón en 1484 a Castilla repentinamente empezara a hablar y escribir con cierta elegancia el castellano? Cuando se apuntan cosas personales, como son las anotaciones en el margen de los libros, tan usual en Colom, sólo lo hace en castellano o en latín. Las cartas que se escriben los hermanos Colón están redactadas en castellano. No se ha encontrado ninguna carta escrita por Colón ni en italiano, ni en portugués. Si acaso en catalán porque en la Biblioteca Colombina de Sevilla, fundada por Hernando Colón, hay una nota que se refiere a su padre y dice: “letra enviada al escribá de ració en 1493 en catalán. Nº 4743. Pero la carta ha desaparecido.

Menéndez Pelayo llega a afirmar que Colón hablaba castellano con muchos portuguesismos. Da a entender a las claras su desconocimiento del patrimonio lingüístico catalán, porque la base de la lengua de Colón no es el portugués o el gallego, sino que vemos que abundan palabras y expresiones catalanas. Es decir, la lengua materna de Colón era el catalán de Mallorca, pero la primera lengua que aprende a escribir es el castellano de la época. El peruano Luis De Ulloa Cisneros se interesó por la tesis de Celso García de la Riga o del Colón gallego, pues el Descubridor de América hablaba un castellano aprendido salpicado de extranjerismos que se suponían de origen gallego o portugués. Pero, para su sorpresa, se topó con el Colón catalán al observar los catalanismos que hay en su léxico castellano. Hasta más de mil palabras han contabilizado en los análisis lexicográficos realizados mediante métodos informáticos en la Universidad de Pompeu i Fabra, como fornero, ventar, acostar, meitat, fusta, vegadas, bojar, ampolleta, bruma, tonina, farallón… En su sintaxis también podemos encontrar algunas construcciones catalanas como por menudo, una adaptación a la locución catalana per menut. Hay palabras que son de uso mallorquín como cans (perros) frente al catalán gossos; Almirant, como firmaba Colom, y en catalán es almirall; Margalida, en catalán Margarida. La isla Margarita que hay frente a las costas de Venezuela Colón la había bautizado Margalida (nombre de su madre mallorquina), como podemos observar en el mapa de Juan de la Cosa, copia de uno de Colom, y que se conserva en el Museo Marítimo de Madrid.

Colón: Culto y con gran riqueza de argumentos
La Catedrática estadounidense Dra. Estelle Irizarry en su libro editado en 2009 El ADN de los escritos de Cristóbal Colón nos muestra un Cristóbal Colón culto y con gran riqueza de argumentos. Demuestra la idiosincrasia del Almirante analizando su vocabulario, su sintaxis y sus sistemas de puntuación, como la vírgula, que no se usaba en Castilla, sino en tierras de habla catalana y llega a la conclusión que su lengua vehicular es el castellano, pero su lengua materna era el catalán. El también estadounidense Charles J. Merrill en sus libros Colón, 500 anyns enganyats y Per qué s’amaga l’origen catalá del descubridor d’Amèrica habla de la catalanidad de Colón. Merrill, experto en literatura medieval catalana, ha recopilado durante más de 20 años información para presentar ordenadamente todas las teorías sobre el origen del descubridor de América y llega a la conclusión que, desde el punto de vista cultural, era catalán. Gabriel Roura, archivero de la catedral de Girona y especialista en escritura medieval, al hacer un análisis grafológico de las cartas de Colón afirma: “La escritura del navegante en castellano muestra una clara influencia del catalán; además, quien escribió estas cartas es un hombre con una alta educación que utiliza la letra gótica cursiva catalana con gran precisión”.

Una prueba de que Colón no conocía la lengua italiana es la carta que dirigió el 22 de Diciembre de 1504 a Micer Juan Luis de Génova. En vez de mandársela en italiano, como era natural ya que Juan Luis no conocía el castellano, Colón redactó la carta en castellano y se la envió al embajador Nicolás Odárigo, que dominaba la lengua castellana, y le suplica que sirviera de intérprete. Pasa lo mismo cuando escribe en castellano al banco San Giorgio, a sabiendas que los del banco no hablaban dicha lengua. Por otra parte, si Colón es considerado genovés ¿por qué ofreció su proyecto de viaje a Portugal, a Inglaterra, a Francia y a Castilla y no lo brindó a la República de Génova, que era la que contaba con las flotas más importantes de la época y la que más se resintió del comercio de las especias cuando los turcos se apoderan del Mediterráneo Oriental?

Si Colón hubiera tenido alguna relación con Génova, especialmente de familia, sus descubrimientos hubieran sido conocidos y comentados en dicha ciudad. ¿Por qué Colón no hizo nada por su padre que, según la teoría genovesa, murió a la edad de ochenta años en la miseria y cargado de deudas? Colón, sin embargo se preocupó de sus hermanos Bartolomé y Diego, hasta el punto de ser acusado de nepotismo.

En la felicitación que, a través de los embajadores genoveses Francesco Marchesi y Giovanni Antonio Grimaldi, hace la Señoría de Génova a los Reyes Católicos en Mayo de 1493 sobre los descubrimientos de Colón, no existe alusión alguna al Colombo genovés. Uberto Fogliatta en su libro Della República di Génova no menciona a Colombo en la lista de los capitanes de mar genoveses famosos. Aunque a decir verdad, los cronistas y escritores italianos coetáneos de Cristóbal Colón no lo consideran italiano. Sabelico, Foresti de Bérgamo, Albertoni, Carboni, Pirelli no aprecian a Colón ni genovés ni italiano. Toscanelli y Serpa Pinto lo suponen portugués. Giacomo Trotto o el mismo papa Alejandro VI llaman a Cristóbal Colón “dilecto hijo de España”. Ningún documento oficial del reino de Castilla dice que Colón fuera genovés. No es el caso de otros personajes que se afincan en Castilla y se nacionalizan como Berardi o Amérigo Vespuccio. En las cartas de naturalización siempre viene citado su lugar de nacimiento.

“Don Fernando y Dª Ysabel(…) Por quanto vos Juanoto Berardi florentín, estante en nuestros reynos, nos hisistes relación por vuestra petición diciendo que vos soys natural de la cibdad de Florencia, e ha diez años e más tiempo que estays en estos nuestros reynos y quereys venir a morar en ellos e ser nuestro natural dellos e nos suplicastes e pedistes por merçed que vos hiziesemos natural destos nuestros reynos, para que pudiesedes gozar de todas las gracias, franquezas, libertades, esençiones, preeminencias e prerrogativas de que gozan y pueden gozar los nuestros súbditos e naturales…”

A poco que se conozca la organización social del siglo XV, con la diferencia de clases que había, se comprenderá que un aventurero genovés, hijo de un tejedor, jamás se habría podido casar con la aristócrata Felipa Monis de Perestrello, emparentada con la familia real de Braganza. Además, para que ella pudiera casarse necesitaba la autorización del maestre de la Orden militar de Santiago, que era el príncipe portugués, el futuro rey Juan II.

Otra teoría sobre el origen de Colón
Hay otra teoría, defendida por el profesor Sanz Núñez y otros, en la que se manifiesta que Colón era hijo de Aldonza de Mendoza, duquesa de Arjona y de Diego Gómez Manrique, conde de Treviño. Su hipótesis es que se llamaba Cristóbal Colón Terra Rubra. Rubra en latín es espina, es decir de la tierra de las espinas, que significaría que era natural de Espinosa de Henares (Guadalajara) Además el navegante firmaba S/S.A.S/X.M.Y., que se puede interpretar como “soy sucesor de Aldonza Mendoza. Xristóbal Mendoza yo”. Se aportan los restos de Mendoza, que se conservan en Cogolludo (Guadalajara) Frente a las numerosas crónicas que tildan a Colón de extranjero el profesor Sanz Núñez opina que Colón no es que no fuera español, sino que sufría dislalia, un trastorno en la pronunciación que le hacía parecer extranjero. Por su parte el médico navarro José María Ercilla asegura que Colón era agote, una minoría del norte de Navarra y que en América hay más de cien topónimos vascos y que las diez personas más cercanas al descubridor siempre eran vasco-navarros. Lo del apellido Terra Rubra lo soluciona recordando que Ainza, el supuesto pueblo natal, está dentro de la comarca de Biagorri, que en eusquera significa tierra roja. Aporta para cotejarlo con los restos de Colón un antígeno específico.

Debería ser una realidad que, tras casi dos siglos de estudios de todo tipo sobre la biografía de Colón, el tema relacionado con este personaje debería estar ya completamente resuelto y, sin embargo, no es así. Todavía siguen apareciendo trabajos que ofrecen nuevas vías alternativas como la de Francesc Albardaner i Llorens, presidente del Centre d’Estudis Colombis, que el 1 de Octubre de 2016 presentó un ensayo titulado “Cristòfor Colón, una identitat dual: ciutadà de València i genovés de nació”. Explica que Barcelona, a causa de la guerra civil en tiempos de Juan II se deprime y coge el relevo Valencia que se convierte en un polo económico, comercial e industrial de primer orden en el Mediterráneo occidental, lo que comporta la presencia en la ciudad de numerosas colonias de extranjeros, destacando la de los genoveses, que llegaron a tener una cofradía propia. Los tejedores de seda, que tenían un importante peso dentro de la colonia, se integraban con facilidad en la sociedad valenciana al casarse con chicas del país. Los descendientes de estos matrimonios continuaban teniendo la consideración de “genoveses de nación”, aunque eran plenamente ciudadanos valencianos. Dice que Cristóbal Colón era un ciudadano valenciano de éstos, porque pondera de tal manera la huerta valenciana que solo la puede describir el que haya vivido en ella. Cuando explora la isla La Española escribe:” … que lugar ay aquí para ser hazer cañaverales, para hacer un cuento de quintales de açucar cada año; otros tantos de algodón mui finísimo, y no menos de arroz, si aquí estuvieran los labradores de Valencia! Con este tenor encontramos muchas citas en las cartas recogidas en el denominado “Libro Copiador”. Claro que estas cartas tienen fecha posterior a 1494. No olvidemos, que después de su primer viaje descubridor, Colom con toda su comitiva atraviesa a pie los campos y tierras valencianos para encontrarse con los Reyes en Barcelona, y no hace falta haber vivido allí para hacerse sobrada idea de la riqueza y fertilidad de las huertas. Albardaner explica que la madre de los Colom era judía y fue relajada y de ahí la reticencia del Vaticano a mostrar los documentos relativos a Colón que fueron recopilados cuando se le quería beatificar y al comprobar que su madre había sido quemada viva por la Inquisición los archivaron en el romano Palacio de San Calixto de Trastevere con la orden de no dejarlos ver nunca.

Albardaner, al igual que Charles J. Merrill, explican que cuando el Almirante se refería a los Reyes Católicos lo hacía como “mis señores naturales”, por ser Colón natural del reino de la Corona de Aragón. Si hubiera sido genovés, portugués o noruego se hubiera limitado a hablar de “mis señores”. Albardaner alega que Cristóbal Colón fue almirante del reino de Castilla porque era súbdito natural de Fernando el Católico. No estamos de acuerdo porque los Reyes Católicos habían ratificado en 1476 las leyes dadas en 1377, 1379, 1401 y 1473 por sus antecesores de que para obtener prelacías, dignidades y beneficios del reino de Castilla, solo los podían obtener los naturales de Castilla. Hay que esperar al R.D. del rey Felipe V de 7 de Julio de 1723 para que se anulen las leyes de extranjería en Castilla a todos los naturales de España. Cuando en 1486 el papa Inocencio III propone al valenciano Rodrigo de Borja el arzobispado de Sevilla, los RR.CC. rechazan ese nombramiento porque era inadmisible que un extranjero dirigiera una de las principales diócesis del reino de Castilla. Y eso que los Reyes Católicos estaban muy agradecidos a Rodrigo Borja (el futuro papa Alejandro VI), porque había favorecido la causa de Isabel como heredera de Castilla frente a Enrique IV que quería que fuera la reina de Castilla su hija Juana la Beltraneja. Borja había conseguido la bula que legitimaba el matrimonio de los primos hermanos Isabel y Fernando. El papel de Borja fue decisivo en la etapa de la guerra civil de Castilla al hacer que los nobles rebeldes reconocieran la causa isabelina. Borja contribuyó a la reconciliación de Enrique IV y su hermanastra Isabel con la organización del famoso encuentro en Segovia en 1474.

Y sin embargo Isabel y Fernando son los que nombran almirante de la Mar Océana, virrey y gobernador de las tierras descubiertas a Cristóbal Colón, en Abril de 1492, antes del primer viaje. Esos títulos y honores que se le conceden en las Capitulaciones de Santa Fe solo son dignos de un miembro de la familia real, porque Cristóbal Colón nacido en Felanitx (Mallorca) era hijo bastardo de D. Carlos, el Príncipe de Viana, y por tanto de la misma Casa dinástica de la de los Reyes Católicos, la de Trastamara. En aquella época los hijos bastardos de la aristocracia eran considerados de la familia con los mismos honores. De esta manera se puede explicar que Colón se hospedara durante dos años en un palacio del duque de Medinaceli, por ser cuñados (el duque se había casado con Ana de Navarra y Aragón, también hija bastarda del Príncipe de Viana); que en 1486 fuera integrado en la corte de los Reyes Católicos y recibiera periódicamente subvenciones para que tuviera una vida digna hasta que fue habilitado para realizar el viaje descubridor.

Si Cristóbal Colón no necesitó naturalizarse para obtener los altos cargos que le dieron, su hermano menor, Diego Colón, hubo de conseguir la nacionalidad castellana para obtener un obispado en el reino de Castilla. El 8 de Febrero de 1504 los Reyes Católicos le conceden la carta de naturalización en Castilla:

“Don Fernando e Doña Ysabel por la gracia de Dios (…) por hacer bien e merced a vos, don Diego Colón, hermano del almirante don Cristóbal Colón, e acatando vuestra fidelidad e leales servicios que nos habéis hecho y esperando que nos fareis de aquí adelante, por la presente vos facemos natural destos nuestros reinos de Castilla e de León, para que podáis haber e hayáis cualquier dignidades e beneficios eclesiásticos que vos fueren dados, e podáis gozar e gocéis de todas las honras e gracias e mercedes e franquezas e libertades, exenciones e prerrogativas e inmunidades”.

Se podría pensar que en estos asuntos de la naturalización no había el suficiente control pues el otro hermano, Bartomeu Colón, que tuvo el importante cargo de Adelantado, no se naturalizó nunca. A este respecto leemos en la Capitulaciones de Santa Fe que el Almirante había de presentar una terna a los reyes para cualquier cargo de gobierno. Aunque el 26 de Mayo de 1493 los Reyes Católicos le conceden:

“Por cuanto por la brevedad de vuestra partida no hay lugar a que pongáis tres para cada oficio de gobernación, según con vos se asentó, vos damos poder para que nombréis a quien os pareciere y por el tiempo que quisieres…”

Si nos fijamos en el documento de naturalización de Diego Colón no se cita su lugar de procedencia. Es que ahí vemos la mano del rey Fernando el Católico que instó al escribano para que no hiciera ninguna alusión sobre el lugar de procedencia de Diego Colón para que no se descubriera la treta urdida con Pedro Mártir de Anglería de darle naturaleza italiana a Cristóbal Colón. Efectivamente el prestigioso cronista de los Reyes Católicos y divulgador más famoso del descubrimiento de América fue el primero en lanzar la leyenda de que Colón era ligur. Es irónico que esa leyenda de que Colón era genovés no naciera en Italia sino en Barcelona, puesto que la primera vez que Pedro Mártir de Anglería dice que Colón era vir ligur es en una carta escrita a Juan Borromeo desde Barcelona el 14 de Mayo de 1493 en donde dice, traducido del latín: ”Hace pocos días volvió de las antípodas occidentales cierto Colón, de Liguria, quien a duras penas consiguió de mis Reyes tres naves, porque creían quimérico las cosas que decía”. Lo que es sustentado por la mayoría de escritores que le han sucedido al tener a Pedro Mártir de Anglería por una gran autoridad como historiador.

El hecho de que no haya llegado a nosotros una referencia escrita diciendo explícitamente de donde era Cristóbal Colón no quiere decir que él nunca lo hubiera comentado. Aunque hay que comprender que su pasado corsario contra los intereses de Juan II, padre de Fernando el Católico, no era para ir vanagloriándose de ello en la Corte de los Reyes Católicos. Colom había actuado como corsario del duque de Anjou y después corsario del rey de Francia, el cual había peleado a favor de la Beltraneja. Si los reyes hubieran sabido de sus luchas en contra de sus intereses, no solamente no le hubieran atendido, sino que con toda seguridad le hubieran procesado y ejecutado. Aunque no supieran de sus andanzas los Reyes Católicos debían saber perfectamente de quien era hijo y donde había nacido. No se explicaría que en 1486 fuera integrado en la Corte y recibiera periódicamente subvenciones para que llevara una vida digna, cuando la hacienda de los RR. CC. no estaba para dispendios con los gastos que ocasionaba la guerra de Granada. Pero cuando Colón se hizo popular tras su primer viaje Fernando el Católico daba por sentado que si los catalanes sabían que el descubridor era hijo del Príncipe de Viana tendrían tentaciones de rebelarse una vez más.

Pedro Mártir de Anglería, presionado por el rey Fernando el Católico, fue el que lanzó la idea que Colón era ligur. Sin embargo, le confesó al marqués de Borromeo que Joan (después Cristóbal) Colón era natural de Mallorca, como queda acreditado en el documento Borromeo.

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