Hoy se cumplen 102 años del asesinato de la dirigente marxista Rosa Luxemburgo

Hoy se cumplen 102 años del asesinato de la dirigente marxista Rosa Luxemburgo
Ampliar

Fue considerada como la dirigente marxista más importante de la historia. Su muerte tuvo lugar en Alemania a manos del soldado Runge que le destrozase el cráneo y la cara a culatazos y despues la remataran con un tiro en la nuca.

viernes 15 de enero de 2021, 11:05h
Su cadáver fue encontrado semanas más tarde en uno de los canales del río Spree atado a unos sacos con piedras.
Hoy se cumplen 102 años del asesinato de la dirigente marxista Rosa Luxemburgo

Nació el 5 de marzo de 1871, en Zamość ( Polonia) en aquel entonces bajo el control del Imperio ruso.

Su familia de origen judío se trasladó a Varsovia.

En 1880 Rosa entroó a estudiar en un liceo femenino. Desde 1886, se alistó parte en el partido polaco izquierdista «Proletariat» fundado en 1882.

Inició su andadura política con la organización de una huelga general.

Después de la huelgafue desbaratado y cuatro de sus líderes condenados a pena de muerte, pero Rosa y algunos miembros consiguieron reagruparse en secreto.

Con 18 años tras ser descubierta huyó a Suiza, donde conoció a su compañero, el revolucionario socialista, Leo Jogiches, más conocido por Tyscha.

Junto a él fundó el Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia (SDKP), que posteriormente se convertiría en el Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia y Lituania.

En 1898, Rosa Luxemburgo se mudó a Berlín, donde firmó un matrimonio de conveniencia con el hijo de una amiga para obtener la ciudadanía.

Allí participó activamente con el ala más izquierdista del Partido Socialdemócrata Alemán, del que sería portavoz.

Rosa Kusemburgo fue militante del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), la líder más significativa de la Liga Espartaquista y fundadora del Partido Comunista de Alemania.

A pesar de que entre 1904 y 1907 estuvo encarcelada tres veces por motivos políticos, Rosa Luxemburgo mantuvo su actividad política y en 1907 tomó parte en el V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en Londres, donde se entrevistó con Lenin.

En el Segundo Congreso Socialista Internacional en Stuttgart, presentó la resolución, que fue aprobada, de que todos los partidos obreros europeos debían unirse para evitar la guerra.

Rosa comenzó a enseñar marxismo y economía en el centro de formación del SPD en Berlín y uno de sus alumnos, Friedrich Ebert, se convertiría más tarde en líder del SPD y primer presidente de la República de Weimar.

En 1912, participó en congresos socialistas europeos, en donde tanto ella como el socialista francés Jean Jaurès propusieron que, en el caso de que estallara la guerra, los partidos obreros de Europa debían declarar la huelga general.

Una vez que el estallido de la guerra parecía ya inevitable, organizó varias manifestaciones haciendo un llamamiento a la objeción de conciencia en el servicio militar y a no obedecer las órdenes. Por ello, fue sentenciada a un año de prisión.

El 5 de agosto de 1914, creó el grupo Internacional Junto con Karl Liebknecht, Clara Zetkin y Franz Mehring, que se convertiría posteriormente en enero de 1916 en la Liga Espartaquista. El nuevo grupo rechazó el «alto el fuego» entre el SPD y el gobierno alemán del káiser Guillermo II por la cuestión de la financiación de la guerra, luchando en su contra e intentando provocar una huelga general, por ello, Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht fueron sentenciados a dos años y medio de prisión.

Rosa Luxemburgo tomó parte de la revolución de 1919 en Berlín. Tras el fracaso de la misma fue conducida con cientos de personas más a la cárcel donde fue fueron encarcelada y torturada.

El 15 de enero de 1919 fue asesinada. Sus asesinos horas antes de matarla, asesinaron también a su compañero, Karl Liebknecht, con quien, al terminar la guerra Rosa fundó el periódico La Bandera Roja en donde reclamó la amnistía para todos los prisioneros políticos, abogando por la derogación de la pena de muerte en uno de sus primeros artículos.

Las últimas palabras que escribió fueron las de la noche de su muerte sobre su confianza en las masas: “Ellas son el pilar sobre el que se construirá la victoria final de la revolución”.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios