El gobierno local cifra en más de 8.000 euros los daños ocasionados tras la quema de contenedores y la rotura de mobiliario urbano como papeleras durante la pasada noche de Halloween. Los vándalos quemaron hasta 10 contenedores, desplazaron muchos de ellos por distintos puntos de la ciudad y también se registraron daños en varios vehículos que estaban aparcados en la vía pública.
El delegado municipal de Infraestructuras, José Antonio Díaz, habla de un balance muy negativo de la noche de Halloween y de la necesidad de incidir en el civismo entre los más jóvenes para que no se repitan estas prácticas.
Hubo además incidentes y reyertas en el Botellodromo, con un joven pateado y una joven de 16 años, embarazada de 4 meses, que ha recibido un fuerte golpe en el estómago, y dos jóvenes heridos en otra pelea. Un Botellodromo que inició la noche con el alumbrado apagado, algo que aumenta la peligrosidad por altercados.
La noche comenzó con diversos incendios que afectaron a diez contenedores en varios puntos de la ciudad, así como actos vandálicos en los que dejaban otros bombos de basura en medio de los carriles de circulación, cortando el tráfico y con peligros evidentes de colisión.