La Generalitat Valenciana ha destinado más de 1,3 millones de euros en ayudas para la conservación del patrimonio cultural en la comarca de la Plana Alta durante los últimos tres años. El director general de Administración Local, José Antonio Redorat, visitó las obras de mejora de la accesibilidad en la Iglesia Fortaleza de Sant Francesc en Torreblanca, donde se invirtieron 150.000 euros. Estas ayudas han beneficiado a localidades como Cabanes, Vilafamés y Vilanova d’Alcolea, destacando su importancia para combatir el despoblamiento y fomentar el turismo. Las actuaciones incluyen la consolidación estructural del edificio y mejoras en su accesibilidad, garantizando su uso cultural y turístico.
La Generalitat ha invertido más de 1,3 millones de euros en ayudas destinadas a la conservación del patrimonio cultural en la comarca de la Plana Alta durante los últimos tres años. Esta inversión se realiza a través de la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia, con el objetivo de preservar y poner en valor el patrimonio cultural valenciano.
El director general de Administración Local, José Antonio Redorat, visitó recientemente las obras de consolidación y mejora de la accesibilidad de la Iglesia Fortaleza de Sant Francesc en Torreblanca, donde se han destinado 150.000 euros. Durante su visita, Redorat subrayó el compromiso del gobierno autonómico con la conservación del patrimonio histórico como una herramienta clave para combatir el despoblamiento en las zonas rurales.
Las ayudas otorgadas entre 2024 y 2026 han sido dirigidas a varios municipios como Cabanes, Sierra Engarcerán, Vilafamés, Vilanova d’Alcolea, les Coves de Vinrromà y Torreblanca. Redorat destacó que cuatro de estas localidades cuentan con menos de 1.000 habitantes, lo que resalta la importancia de estas inversiones para revitalizar comunidades pequeñas.
El director general enfatizó que “la recuperación del patrimonio histórico es una estrategia eficaz para frenar la despoblación”, ya que genera actividad económica, refuerza la identidad local y mejora la calidad de vida, aumentando así el atractivo para residir y visitar estos municipios.
La iglesia-fortaleza de Sant Francesc, construida en el siglo XIII y parte del conjunto histórico del Calvario de Torreblanca, es uno de los edificios más emblemáticos de la localidad. Originalmente techada con madera, su estructura fue modificada posteriormente con bóvedas, lo que ha provocado problemas estructurales significativos debido al aumento del peso sobre sus muros.
Las obras actuales tienen como objetivo asegurar la conservación de este monumento histórico declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Se están realizando diversas intervenciones para consolidar su estructura y corregir daños como grietas en los muros exteriores y problemas por humedad.
Además, se están llevando a cabo mejoras en la impermeabilización del techo y en los sistemas para evacuar aguas pluviales. También se están limpiando y recuperando elementos constructivos importantes. Una parte fundamental del proyecto es la instalación de una rampa que mejorará las condiciones de accesibilidad sin comprometer el valor histórico del edificio. Esto permitirá utilizarlo como un espacio cultural para los habitantes de Torreblanca y potenciará su atractivo turístico.
| Descripción | Cifra (euros) |
|---|---|
| Total destinado en los últimos tres años | 1,314,943 |
| Ayuda específica para la Iglesia Fortaleza de Sant Francesc | 150,000 |
| Subvención para la iglesia de Sant Francesc | 149,998.28 |
La Generalitat ha destinado un total de 1.314.943 euros en ayudas para la conservación y restauración del patrimonio cultural en los últimos tres años.
Las ayudas se han utilizado para apoyar la consolidación y mejora de diferentes ejemplos del patrimonio cultural, incluyendo obras en la Iglesia Fortaleza de Sant Francesc en Torreblanca.
El objetivo es garantizar la conservación del monumento histórico, mejorar su accesibilidad y funcionalidad, y permitir su uso como espacio cultural y recurso turístico para el municipio.
Redorat destaca que la conservación del patrimonio histórico es fundamental para combatir el despoblamiento, ya que genera actividad económica, refuerza la identidad local y mejora la calidad de vida.
Las localidades que han recibido ayudas incluyen Cabanes, Sierra Engarcerán, Vilafamés, Vilanova d’Alcolea, les Coves de Vinrromà y Torreblanca.