La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud advierte sobre el aumento de temperaturas previsto para el fin de semana y recuerda a la población las medidas preventivas necesarias para evitar problemas de salud. Se recomienda limitar la actividad física al aire libre, mantenerse hidratado, refrescar el hogar y evitar la exposición directa al sol. Las personas más vulnerables, como lactantes, ancianos y aquellos con enfermedades crónicas, deben tener especial cuidado. Se aconseja beber líquidos regularmente, optar por comidas ligeras y protegerse del calor en espacios frescos. En caso de síntomas graves relacionados con el calor, se debe consultar a un profesional sanitario o llamar al 112.
La Dirección General de Salud Pública ha emitido un recordatorio a la población sobre la importancia de adoptar medidas preventivas ante el aumento de temperaturas que se espera a partir del fin de semana. Estas recomendaciones son esenciales para evitar problemas de salud, especialmente en los grupos más vulnerables.
Según la Agencia Estatal de Meteorología, se anticipa un incremento significativo de las temperaturas, característico del inicio del verano. En este contexto, es fundamental que los ciudadanos limiten su actividad física al aire libre, mantengan una adecuada hidratación y busquen formas de refrescar sus hogares.
Desde 2004, el Servicio Canario de la Salud (SCS) ha estado implementando un Plan de vigilancia y prevención frente al calor. Este plan tiene como objetivo reducir la morbimortalidad asociada a las altas temperaturas y mejorar la capacidad de respuesta ante este fenómeno climático en la Comunidad Autónoma.
El plan se fundamenta en sistemas de información meteorológica y en alertas predictivas sobre riesgos para la salud. Además, incluye un sistema de vigilancia epidemiológica que coordina esfuerzos con centros asistenciales y otros organismos del SCS.
La Dirección General de Salud Pública ha identificado a varios grupos que son particularmente susceptibles a los efectos del calor. Entre ellos se encuentran:
Los síntomas asociados a la exposición a altas temperaturas pueden variar desde sed intensa hasta complicaciones graves como delirio o convulsiones. Por lo tanto, es crucial estar atentos a estas señales y actuar rápidamente si se presentan.
A fin de prevenir problemas relacionados con el calor, se aconseja:
En cuanto a la protección contra el calor:
Es esencial limitar el tiempo pasado al aire libre durante episodios de calor extremo y consultar a un profesional sanitario ante cualquier síntoma preocupante. En caso de emergencia, no duden en llamar al 112.
Se recomienda limitar la actividad física en el exterior, hidratarse adecuadamente, refrescar el hogar y evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día.
La población vulnerable incluye a lactantes y menores de 4 años, personas gestantes, adultos mayores de 65 años, personas con enfermedades previas (respiratorias, cardiovasculares, renales), así como aquellos que consumen alcohol o realizan actividad física intensa al aire libre.
Los síntomas pueden incluir sed intensa, debilidad, mareos, fatiga, náuseas y dolor de cabeza. En casos graves, se pueden presentar delirio, desmayo o convulsiones.
Se aconseja beber agua y líquidos sin esperar a tener sed, evitando cafeínas, bebidas azucaradas y alcohólicas.
Es recomendable usar ropa holgada, planificar actividades físicas intensas en horas frescas del día y consultar la previsión meteorológica antes de salir.
Ante síntomas graves como debilidad extrema o mareos, se debe consultar a un profesional sanitario. En caso de emergencia, llamar al 112.