El consumo diario de cigarrillos entre adolescentes en Asturias ha caído al 5,6%, una de las cifras más bajas en la historia, según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias. Esta tendencia a la baja también se observa en la población adulta, donde el tabaquismo cotidiano se sitúa en el 28%. Sin embargo, el uso de dispositivos de vapeo ha aumentado entre los jóvenes, con un 41,6% de estudiantes asturianos habiendo probado estos dispositivos y un 20,3% utilizándolos regularmente. La Consejería de Salud ha inaugurado la XI Jornada de Tabaquismo para abordar estas tendencias y enfatizar la importancia de la prevención comunitaria ante el riesgo de dependencia a la nicotina desde edades tempranas.
El consumo diario de cigarrillos convencionales ha experimentado un notable descenso en Asturias entre los adolescentes de 14 a 18 años. Según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (Estudes 2025), solo el 5,6% de este grupo admite fumar a diario, marcando una de las cifras más bajas en la historia reciente.
Esta tendencia a la baja comenzó en 2019, cuando el porcentaje era del 9,2%, y se redujo al 7,7% en 2023. Así, los datos reflejan una disminución de tres puntos en un periodo de cuatro años.
La disminución del tabaquismo también se observa en la población adulta. En 2024, el consumo diario de tabaco entre personas de 15 a 64 años alcanzó el 28%, cifra que supera ligeramente la media nacional del 26%. En todas las franjas etarias se aprecia una reducción progresiva, evidenciando una tendencia sostenida hacia abajo.
A pesar de estos avances en la lucha contra el tabaco tradicional, el auge del vapeo entre los jóvenes plantea nuevos desafíos. El uso de dispositivos de vapeo ha crecido significativamente: la encuesta indica que el 41,6%% del alumnado asturiano ha probado estos dispositivos alguna vez y que uno de cada cinco estudiantes (20,3%) lo ha hecho en el último mes. Esta prevalencia ya supera claramente al consumo de tabaco convencional durante el mismo periodo.
Los expertos advierten que este fenómeno no es simplemente un cambio de formato, sino un profundo giro en la forma en que los jóvenes inician su consumo de nicotina. La mayoría comienza a probarla ocasionalmente alrededor de los 13 años, y su uso cotidiano se establece aproximadamente a los 14,5 años. Estos datos subrayan la urgencia de implementar acciones preventivas antes de que se consoliden hábitos adictivos.
Las autoridades sanitarias alertan sobre los riesgos asociados con la exposición temprana a la nicotina, especialmente mediante dispositivos que son percibidos como menos perjudiciales. Este tipo de exposición puede aumentar la probabilidad de dependencia y servir como puerta hacia otros consumos problemáticos en la edad adulta.
En respuesta a esta situación, la Consejería de Salud ha organizado la XI Jornada de Tabaquismo bajo el lema "Prevención del tabaquismo desde el ámbito comunitario". Este evento abordará las tendencias actuales desde una perspectiva integral y evaluará el papel crucial que desempeñan la comunidad educativa, la atención primaria y otros recursos sociales en la prevención temprana.
La consejera de Salud, Concepción Saavedra, inauguró hoy esta jornada destacando que “las nuevas formas de consumo no son inocuas. A menudo actúan como puerta de entrada al tabaquismo, normalizando comportamientos adictivos desde edades muy tempranas”.
Aunque las políticas contra el tabaquismo han demostrado ser efectivas, es evidente que el marco regulatorio debe adaptarse rápidamente a las nuevas realidades del mercado. El tabaquismo ya no se limita al cigarrillo; adopta diversas formas y canales accesibles para los jóvenes.
| Categoría | Cifra |
|---|---|
| Consumo diario de cigarrillos entre adolescentes (2023) | 5.6% |
| Consumo diario de cigarrillos entre adolescentes (2019) | 9.2% |
| Consumo diario de tabaco entre adultos (2024) | 28% |
| Porcentaje de adolescentes que han vapeado alguna vez | 41.6% |
| Porcentaje de estudiantes que vapean diariamente | 20.3% |
El consumo diario de cigarrillos entre adolescentes en Asturias ha caído al 5,6%, una de las cifras más bajas de la serie histórica.
Entre la población adulta, el tabaquismo cotidiano se sitúa en el 28%, con una tendencia a la baja observada en todas las franjas de edad.
El 41,6% del alumnado asturiano ha probado el vapeo y uno de cada cinco estudiantes (20,3%) lo usa diariamente.
Los jóvenes comienzan a probar la nicotina de manera esporádica alrededor de los 13 años y cotidianamente a partir de los 14,5 años.
La Consejería de Salud organiza jornadas centradas en la prevención del tabaquismo desde el ámbito comunitario, analizando el papel de la comunidad educativa y otros recursos sociales.
La exposición precoz a la nicotina, especialmente a través del vapeo, puede incrementar el riesgo de dependencia y actuar como puerta de entrada a otros consumos en la edad adulta.