El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha destacado en el Congreso que España ha implementado "el mayor escudo social y económico de la Unión Europea" para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Oriente Próximo. Durante su intervención, anunció un Plan Integral de Respuesta a la Crisis con una inversión de 5.000 millones de euros en ayudas directas y exenciones fiscales, dirigido a proteger a 20 millones de hogares y 3 millones de empresas. Sánchez también subrayó la negativa del Gobierno al uso de bases militares españolas por parte de Estados Unidos para acciones bélicas, así como los esfuerzos en evacuaciones y ayuda humanitaria. Además, enfatizó la importancia de acelerar la transición energética y promover la diplomacia como herramientas clave para abordar el conflicto.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido en el Congreso de los Diputados la actuación del Ejecutivo ante las repercusiones de la guerra en Oriente Próximo. En su comparecencia, destacó que España ha implementado «el mayor escudo social y económico de toda la Unión Europea» para enfrentar esta crisis.
Sánchez explicó que, al igual que se hizo al inicio del conflicto en Ucrania, el Gobierno ha aprobado un Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, que será sometido a votación esta semana. Este plan cuenta con un presupuesto de 5.000 millones de euros destinados a ayudas directas, exenciones fiscales y políticas decididas para proteger a 20 millones de hogares y 3 millones de empresas.
«No elegimos las crisis, pero sí cómo salir de ellas: con más protección», afirmó Sánchez, reiterando el compromiso del Ejecutivo con el «no a la guerra» desde el comienzo del conflicto en Irán. El presidente subrayó que «patriotismo es oponerse a una guerra ilegal que no beneficia ni a los españoles ni a los europeos», posicionando a España como un referente internacional en defensa de la paz y el derecho internacional.
En su intervención, Sánchez repasó las diversas acciones emprendidas por el Gobierno para salvaguardar a la ciudadanía española frente a las consecuencias del conflicto. Recordó que se ha denegado a Estados Unidos el uso de las bases militares de Rota y Morón para operaciones relacionadas con esta guerra. «Todos los planes de vuelo vinculados han sido rechazados», aseguró, enfatizando que esta decisión fue complicada pero necesaria para mantener la soberanía nacional y evitar participar en guerras ilegales.
El presidente también mencionó la evacuación de 8.000 españoles atrapados en Irán y otros países del Golfo, así como el envío de ayuda humanitaria a naciones afectadas como Líbano.
Además, se han puesto en marcha medidas específicas para acelerar la transición energética. «Las crisis provocadas por las guerras en Ucrania e Irán han demostrado que cuanto menos dependamos del gas y del petróleo, más autónomos seremos como país», indicó Sánchez.
La dimensión diplomática también fue resaltada por el líder del Ejecutivo, quien afirmó haber sido pionero en plantear preocupaciones durante el Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea. Recordó sus conversaciones con líderes de más de treinta países para buscar una desescalada del conflicto, convencido de que el derecho internacional y la diplomacia son esenciales para frenar la guerra y promover la paz.
Sánchez comparó la situación actual con la guerra de Irak en 2003, recordando el rechazo masivo que generó entre los ciudadanos españoles. Advertió que el conflicto actual presenta un escenario «mucho peor», dado su potencial alcance y profundidad. Destacó que Irán posee una capacidad militar considerable, con más soldados regulares que Alemania, Francia e Italia juntos.
El presidente detalló las devastadoras consecuencias del primer mes del conflicto: más de 3.000 objetivos estratégicos bombardeados, 40.000 viviendas destruidas y un saldo trágico cercano a 2.000 muertos junto con más de 4 millones de desplazados en Irán y Líbano.
Sánchez concluyó señalando que este conflicto ha tenido un impacto significativo en la economía española: un aumento del 35% en el precio del diésel y un incremento del 95% en el gas, además de una caída del 9% en el IBEX 35, lo cual representa pérdidas superiores a 100.000 millones de euros para las empresas. «En pocas palabras: esto es un desastre absoluto», sentenció mientras reafirmaba el compromiso del Gobierno para abordar esta difícil situación.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 5.000 millones de euros | Ayudas directas y exenciones fiscales para proteger a hogares y empresas |
| 20 millones | Hogares protegidos por el escudo social y económico |
| 3 millones | Empresas protegidas por el escudo social y económico |
| 8.000 | Españoles evacuados de Irán y países del Golfo |
| 35% | Aumento del precio del diésel debido al conflicto |
| 95% | Aumento del precio del gas debido al conflicto |
| 9% | Caída del IBEX 35 durante el conflicto |
| 100.000 millones de euros | Pérdidas superiores para las empresas debido al conflicto |
Pedro Sánchez ha afirmado que España ha desplegado «el mayor escudo social y económico de toda la Unión Europea» para afrontar las consecuencias de la guerra en Oriente Próximo.
El plan incluye 5.000 millones de euros en ayudas directas, exenciones fiscales y políticas para proteger a 20 millones de hogares y 3 millones de empresas.
Pedro Sánchez ha denegado a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para esta guerra, rechazando todos los planes de vuelo relacionados con operaciones en Irán.
El impacto se traduce en un aumento del 35% del diésel y del 95% del gas, así como una caída del 9% del IBEX 35, con pérdidas superiores a 100.000 millones de euros para las empresas.
Sánchez ha mencionado sus conversaciones con líderes de una treintena de países y su participación activa en el Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea para desescalar el conflicto.