El Gobierno de Cantabria y el Ministerio de Industria han establecido un grupo de trabajo con Solvay para asegurar la competitividad de su transición energética. El consejero Eduardo Arasti destacó que el grupo tiene cuatro objetivos clave: garantizar mecanismos de compensación para la rentabilidad del proceso de transición, abordar los costos por emisiones de CO2 en comparación con competidores internacionales, encontrar soluciones al alto costo energético en España, y mitigar la incertidumbre regulatoria existente. Esta iniciativa surge tras el anuncio de un ERE que afecta a 77 trabajadores en la planta de Solvay en Cantabria.
El consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio de Cantabria, Eduardo Arasti, se reunió recientemente con el Comisionado Especial para la Reindustrialización, Jaime Peris Pascual, del Ministerio de Industria y Turismo. El encuentro tuvo como objetivo la creación de un grupo de trabajo que aborde la competitividad de Solvay en su transición energética y el expediente de regulación de empleo (ERE) que afecta a su planta en Barreda.
Este grupo se centrará en cuatro objetivos clave. En primer lugar, se busca asegurar que Solvay cuente con los mecanismos necesarios para rentabilizar su proceso de transición energética, lo cual es vital para el futuro de la empresa. Arasti enfatizó que “sin transición energética, Solvay no tiene futuro”, añadiendo que esto también facilitará un acuerdo entre el comité y la dirección empresarial, minimizando así el número de empleados afectados por el ERE.
El segundo objetivo del grupo es compensar adecuadamente los costos asociados a las emisiones de dióxido de carbono. Arasti recordó que las empresas europeas están obligadas a pagar por sus emisiones, mientras que competidores extracomunitarios como China o Estados Unidos no enfrentan regulaciones similares. En este contexto, mencionó que Francia ofrece ayudas tres veces mayores que las disponibles en España, y Alemania duplica esas cifras.
A raíz de esta situación, el Gobierno de Cantabria ha solicitado una reunión con Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Unión Europea para la Transición Limpia, así como con Stèphane Sejouné, vicepresidente ejecutivo en materia industrial. Este acercamiento busca garantizar condiciones equitativas para las empresas durante su transición energética.
Otro aspecto crítico abordado en la reunión fue el alto costo de la energía eléctrica en España, especialmente para industrias intensivas en calor y electricidad como Solvay. Arasti señaló que estos costos son tres veces más altos que en Francia y un 30% superiores a los alemanes. Según datos de la Agencia Internacional de Energía, los precios eléctricos para estas industrias en Europa son el doble que en Estados Unidos y un 50% más elevados que en China. Este factor representa el 42,5% del costo total para Solvay.
Finalmente, se destacó la necesidad de adoptar medidas frente a la incertidumbre regulatoria existente en España. Esta problemática se evidencia en el retraso en las subastas de cogeneración anunciadas desde 2021, aún sin convocar.
La reunión forma parte del plan del Gobierno de Cantabria tras el anuncio del ERE por parte de Solvay el pasado 23 de febrero, afectando a 77 trabajadores. Se han llevado a cabo diversas acciones desde entonces, incluyendo reuniones con el comité empresarial y solicitudes ante Bruselas.
En este encuentro también participaron Ángel Pedraja, consejero delegado de SODERCAN; Jose Luis Ceballos, director general de Industria; y Justo Pagán, subdirector general para el Impulso de Proyectos Industriales del Ministerio.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Número de trabajadores afectados por el ERE | 77 |
| Porcentaje de los costes totales que supone la energía eléctrica para Solvay | 42.5% |
| Coste de la energía eléctrica comparado con Alemania | 30% superior |
| Coste de la energía eléctrica comparado con Francia | Triple |
| Precio eléctrico en la UE comparado con EE.UU. | Doble |
| Precio eléctrico en la UE comparado con China | 50% más |
El objetivo principal es que Solvay disponga de los mecanismos de compensación suficientes para hacer rentable su proceso de transición energética, garantizando así la competitividad de la empresa.
Se busca compensar «suficientemente» el coste que suponen las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, dado que las empresas comunitarias están obligadas a pagar por sus emisiones mientras que sus competidores extracomunitarios no enfrentan esta regulación.
El coste de la energía eléctrica en España es significativamente más alto; es el triple que en Francia y un 30% superior al de Alemania, lo cual impacta directamente en empresas como Solvay.
Se menciona la incertidumbre respecto a las subastas de cogeneración anunciadas en 2021, que aún no han sido convocadas, lo que afecta a la planificación y operaciones empresariales.
Desde el anuncio del ERE para 77 trabajadores, el Gobierno ha realizado varias actuaciones, incluyendo reuniones con el comité de empresa y la dirección de Solvay, así como solicitudes de reunión en Bruselas.