Andalucía ha incorporado la vigilancia del mosquito tigre al Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores, que también incluye el seguimiento del virus del Nilo occidental, dengue, chikungunya y zika. El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, destacó que el año pasado se registraron 17 casos de dengue y 14 de chikungunya en la región, todos importados. La presencia del mosquito tigre en ciertas áreas andaluzas aumenta el riesgo de transmisión local. Este año, 117 municipios comenzarán con un nivel alto de riesgo debido a la detección previa del virus. Se implementarán medidas para mejorar la respuesta ante posibles alertas y se realizarán jornadas sobre vectores en Sevilla con participación de profesionales de diversas comunidades autónomas.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha presentado en Huelva una importante novedad en el desarrollo del Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores para este año. En esta ocasión, se incluirá el seguimiento de tres enfermedades adicionales al virus del Nilo occidental (VNO), específicamente el dengue, chikungunya y zika.
Sanz ha informado que durante el año pasado se diagnosticaron en Andalucía un total de 17 casos de dengue, 14 de chikungunya y siete sospechas no confirmadas de zika. Todos estos casos fueron importados, es decir, correspondieron a personas que habían viajado a países de Centro y Suramérica. “Estos casos introducen el virus en nuestra tierra”, ha enfatizado el consejero, subrayando la necesidad de mantenerse alerta para prevenir su propagación.
El titular de Sanidad ha señalado que en ciertas áreas de Andalucía “coexisten todos los elementos necesarios para que pueda aparecer un caso autóctono”, incluyendo la presencia del mosquito ‘aedes albopictus’, conocido como mosquito tigre, junto con condiciones ambientales favorables y los mencionados casos importados.
A partir de 2025, el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores transmisores del VNO tendrá una periodicidad anual. Sanz ha indicado que “ya están en marcha todas las medidas implementadas el año pasado” para proteger a la población, trabajando en colaboración con ayuntamientos y diputaciones.
117 municipios andaluces comenzarán la temporada con un nivel alto de riesgo, 302 con nivel medio y 366 con nivel bajo. Esto representa un incremento significativo, ya que hay 13 municipios más que el año anterior en nivel alto, donde se detectó circulación del virus.
Seis municipios se encuentran en la provincia de Almería (Almería capital, Benahadux, Carboneras, Mojácar, Pulpí y Zurgena), dos en Cádiz (La Línea de la Concepción y Chiclana), dos en Córdoba (Iznájar y Guadalcázar), uno en Jaén (Baeza) y tres en Sevilla (Burguillos, Castilblanco de los Arroyos y Benacazón). En contraste, Cantillana (Sevilla), que comenzó la temporada pasada en nivel alto, ha bajado a nivel medio.
Sanz ha explicado que el objetivo al establecer estos niveles es “reforzar la anticipación y capacidad de respuesta” por parte de los ayuntamientos y diputaciones. Esto permitirá facilitar el control sobre los vectores e identificar precozmente la llegada del virus. Además, busca movilizar a los distintos agentes implicados en salud pública y mejorar la comunicación con la población durante situaciones críticas.
Sanz también destacó como novedad para 2026 el “seguimiento estrecho” a los municipios colindantes con áreas en alerta. “Hemos detectado que los mosquitos pueden compartir un hábitat hasta unos 10 kilómetros”, señaló. Hasta ahora no se han encontrado evidencias de circulación viral en ninguna de las 40 trampas mantenidas durante el invierno.
A partir de marzo y abril se continuará con un seguimiento intensivo mediante 38 trampas centinelas, ubicadas estratégicamente en municipios previamente alertados. Este control será quincenal inicialmente pero pasará a ser semanal con un despliegue completo a partir del 1 de mayo. Se incorporarán además tres trampas móviles por provincia para obtener información adicional sobre la circulación del virus.
Sanz ha insistido en la importancia vital de la colaboración entre diputaciones y ayuntamientos, cada uno actuando dentro de sus competencias para poder responder rápidamente ante cualquier alerta similar a las situaciones vividas anteriormente.
En 2025, se registraron cuatro casos humanos diagnosticados con fiebre del Nilo occidental, así como circulación viral detectada en más de 60 trampas. Afortunadamente, no hubo víctimas fatales asociadas a estos incidentes.
Por último, Antonio Sanz anunció que Sevilla será sede de las Jornadas de Vectores del Suroeste, organizadas por la Consejería junto al Ministerio de Sanidad entre el 10 y 12 marzo. Más de 150 profesionales participarán en este evento donde Andalucía presentará su programa como modelo para otras comunidades autónomas.
Sanz concluyó afirmando que “la mejor forma de protegernos contra la fiebre del Nilo occidental es evitar las picaduras del mosquito portador”. Para ello, instó a los ciudadanos a adoptar medidas personales como utilizar repelentes, vestir ropa clara que cubra adecuadamente el cuerpo, emplear mosquiteras y evitar aguas estancadas.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Casos de dengue diagnosticados en 2025 | 17 |
| Casos de chikungunya diagnosticados en 2025 | 14 |
| Casos sospechosos de zika en 2025 | 7 |
| Número total de municipios en nivel alto para la temporada actual | 117 |
| Número total de municipios en nivel medio para la temporada actual | 302 |
| Número total de municipios en nivel bajo para la temporada actual | 366 |
El principal avance es el seguimiento de tres enfermedades adicionales al virus del Nilo occidental: dengue, chikungunya y zika.
Se diagnosticaron 17 casos de dengue, 14 de chikungunya y siete casos sospechosos de zika, todos ellos importados.
117 municipios inician la temporada con un nivel alto, 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo. Esto representa un aumento de 13 municipios en nivel alto respecto al año anterior.
Se han publicado los niveles de riesgo para cada municipio y se están desplegando agentes de Salud Pública para ayudar en la elaboración de planes de control de plagas.
La colaboración es crucial para anticipar y responder rápidamente a cualquier alerta relacionada con la salud pública.
Se recomienda evitar las picaduras usando repelente, ropa adecuada, mosquiteras y evitando agua estancada.