El hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, a pesar de haber sido construido con un sobrecoste de 470 millones de euros, cuenta con 1.300 camas menos de las prometidas, una superficie inferior a la anunciada y un número de plazas de aparcamiento que dista mucho del compromiso asumido por la dirección de Feijóo.
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) se opone firmemente a esta situación, que vuelve a poner en aprietos al expresidente. Desde hace semanas, todas las miradas están centradas en este político debido a los contratos otorgados a la empresa de su hermana, Micaela Núñez Feijóo, EULEN.
Una comisión de investigación ha sido abierta por los nacionalistas gallegos, quienes no comprenden cómo es posible que un hospital con 700 camas, siendo un centro de menor tamaño, haya tenido un costo de 470 millones de euros superior al presupuesto inicial.
La comisión de investigación solicitada es constantemente bloqueada por los populares, quienes no ofrecen explicaciones y se aprovechan de su mayoría absoluta. Sin embargo, el BNG tiene la intención de activar la investigación utilizando un artículo del reglamento que le permite impulsarla en solitario con el apoyo de 25 diputados.
Ana Pontón, representante del BNG, se expresa con contundencia: “Una vez más el Partido Popular pone el interés privado por encima del público. Les vale todo para facilitar el negocio de sus empresas amigas”. Además, señala que “este nuevo gobierno tiene 1.680 camas concertadas en hospitales privados y ha aumentado un 10,6% las subvenciones a la sanidad privada”. En total, la sanidad privada recibió 2.131 millones de euros entre 2013 y 2022.