El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha destacado en el Congreso que España ha implementado "el mayor escudo social y económico de la Unión Europea" para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Oriente Próximo. Durante su intervención, anunció un Plan Integral de Respuesta a la Crisis con una inversión de 5.000 millones de euros en ayudas directas y exenciones fiscales, dirigido a proteger a 20 millones de hogares y 3 millones de empresas. Sánchez también subrayó la negativa del Gobierno al uso de bases militares españolas por parte de Estados Unidos para acciones bélicas, así como los esfuerzos en evacuaciones y ayuda humanitaria. Además, enfatizó la importancia de acelerar la transición energética y promover la diplomacia como herramientas clave para abordar el conflicto.