Pedro Alcalá... el poeta de Escañuela

Pedro Alcalá... el poeta de Escañuela
lunes 11 de mayo de 2020, 11:24h
Pedro Alcalá... el poeta de Escañuela
Pedro es Escañolero no solo de nacimiento, también de vocación y como no, de corazón. Vio la vida en este pequeño pueblo de la Campiña Sur allá por el 68 del pasado siglo. Hijo de agricultores, más que sangre parece llevar su tierra circulando por las venas, pues al hablar de ese su pueblo, lo define, " anclado en un valle, protegido de malos vientos por los suaves cerros y por un océano de verdes olivos". En Escañuela, donde vive, Pedro deja volar su imaginación fabricando escritos y engarzando palabras que convierte en poesías, con las que busca, desde arrancar una sonrisa hasta motivar al desvalido,también la defensa de su tierra, de sus campos y su entorno. Su ambición literaria no es mucha, Pedro se da por satisfecho si con sus garabatos te arrastra y consigue que lo leas. Pedro no trata de convencer para vencer, sino para abrir las puertas de un mundo nuevo, donde la unión de las gentes consiga una sociedad mejor y más justa que se aleje del río embravecido que arrastra desengaños y calamidad. Son sus escritos y poemas, voces de gentes sufridas y calladas, de tierras secas pero no acabadas, de naturaleza cargada de vida. Palabras que unidas en amplio repertorio, encierra en su cabeza, y hoy les trasladamos.
Pedro Alcalá... el poeta de Escañuela
Pedro Alcalá... el poeta de Escañuela
NOCHE DE PRIMAVERA ...CASI DE ABRIL ...
Que paz se respira por estos campos olvidados .
La cornichuela canta esta noche como sin en ello le fuera la vida , pidiendo esa agua que nos olvida ...
Los grillos suenan con su sonido monótono y atronador ... el viejo búho real desde su atalaya , ulula sin cesar .
La noche cobra vida tras el dia ... dando paso a las tinieblas de nuestra soledad .
El viento arrecia y refresca mi cara con ese olor tan característico, a vareta quemada y humedad .
Las nubes se divisan oscuras sobre el fondo azul e iluminado, por las tenues luces amarillentas de un pequeño pueblo cansado y triste de esperar ... Esas aguas miles de abril y esos días alegres de lluvias , que quizás ya pronto han de venir .
Un alcaraván , jaleoso por necesidad , me acaba de sobrevolar con su chillido de espanto habitual y antinatural, huyendo tal vez del viejo búho o del sabio zorro que a estas horas anda con su nariz pegada al suelo, buscando su sustento en el seco cauce del arroyo salado.
Las estrellas empiezan a brillar en el firmamento en la oscuridad de la noche , para delirio de mís cansados ojos, que con su brillo me recuerdan que siempre estuvieron ahi , alumbrando tiempos pasados y vividos, cuando mi vida tenia otro sentido en el vivir .
No se, si es el gélido viento que se esta levantando o la profundidad de la noche que me esta cautivando, pero lo cierto es que un extraño escalofrío me esta acompañando ... Porque miedo a la oscuridad, se que no siento y frío ... de mi querido viento tampoco y no os miento . Sera que mis huesos ya viejos aporreados y cansados, vibran de placer y pasión ante tan magnifica noche de finales de marzo , con ese olor dulzón del entrante querido mes de abril .
Me voy para mi pueblo en noche cerrada con los sonidos mágicos de la oscuridad y la soledad por el mismo camino que me trajo hasta aquí , en dirección hacia esas luces tenues y amarillas, de un pequeño pueblo blanqueado por el sol , pensando en una sola cosa ...
Que esta noche he de soñar con el verde mes de abril y con mis abuelas recogiendo habas en su mandiles y no despertare de soñar hasta sentir el agua relajada aporreando cristales de ventanas y calzadas, para volverme a dormir con la profundidad de un niño y, con esa sonrisa del ayer.
CATEDRAL DE PIEDRA Y SUDOR .
Cuanto sudor
sin pudor
y lagrimas
arrancastes
de los valientes
y cansados
obreros ...
canteros .
Para eregirte
en eterno monumento ,
de los sufridos
Jaeneros .
Cuantas soles
Y bellas lunas,
rozaron tus impresionantes
cuatro torres ,
Bellas ...
como estilizadas flores
hermosas
como ningunas ,
en las divinas
y antiguas
noches oscuras .
Cuánta vida viste
alegre , discernida y triste,
circular por tu entorno
sin ningún prospero retorno
y cuanta cansada,
de navegar
y trabajar ,
buscando quizas
algo de felicidad
en la eterna oscuridad ...
No pudieron estropear
tus trabajadas piedras ,
ni las fuertes granizadas ,
ni las duras heladas ,
ni las correosas lluvias ,
ni las polvoras,
descontroladas
para hacer mellas
en esas piedras ...
Tan lloradas .
Tu longevidad y belleza
tal vez te la dieron,
esas piedras con sus durezas .
Pero tambien recuerda.
Que la piedra fue protegida
por el fuerte sudor derramado
y a la vez pegado
a la duras piedras haciendo ,
mezcla y patina,
DE PURA NOBLEZA ...
DE TODOS AQUELLOS ,
LOS SIEMPRE OLVIDADOS
QUE SE DEJARON
LA PIEL Y CONSTRUYERON
TANTA BELLEZA .
Fotografía : Una de las torres de la catedral de Jaén , vista atraves de las ramas de un bello olivo .
Cada vez que veo su imponente majestuosidad , me acuerdo de los "sin nombre" que la construyeron .
Que con su sudor podían haber hecho nacer un río, los duros canteros .
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