UN AUTORRETRATO DEL CORSARIO WALTER RALEIGH HA APARECIDO ESCONDIDO EN LOS MUROS DE LA TOTRRE DE LONDRES
Ampliar
UN AUTORRETRATO DEL CORSARIO WALTER RALEIGH HA APARECIDO ESCONDIDO EN LOS MUROS DE LA TOTRRE DE LONDRES
Ampliar

UN AUTORRETRATO DEL CORSARIO WALTER RALEIGH HA APARECIDO ESCONDIDO EN LOS MUROS DE LA TOTRRE DE LONDRES

miércoles 19 de diciembre de 2018, 12:15h
Se trata de Sir Walter Raleigh es uno de los personajes míticos de la historia de Inglaterra

Walter Raleigh, era político, corsario y explorador, fue también quien popularizó el uso del tabaco en Europa, y uno de los favoritos de la reina Isabel I.

Fue elegido miembro del Parlamento varias veces y gozó de gran influencia en la corte isabelina. Cayó en desgracia durante un breve periodo tras seducir y desposar secretamente a lady Elizabeth Throckmorton, una de las damas de honor de la reina (1592), aunque pronto se recuperó tras ser encarcelado en la Torre de Londres. Disputó a Robert Devereux, II conde de Essex, y a Robert Dudley, conde de Leicester, el amor de la reina Isabel.

Organizó la primera expedición al territorio de Trinidad y la actual Guayana venezolana en busca del mítico reino de El Dorado, desafiando la soberanía española y portuguesa en el Nuevo Mundo. El 22 de marzo de 1595, Walter Raleigh, Amyas Preston y el capitán Lawrence Keymis, luego de haber zarpado su expedición del puerto de Plymouth el 6 de febrero, desembarcaron en la isla de Trinidad, atacaron a las fuerzas españolas del lugar e hicieron preso al gobernador, Antonio de Berrío,3​ fundador de Santo Tomé de Guayana y San José de Oruña.

Soldados y habitantes quedaron bajo su poder y Berrío, a cambio de respeto para su vida, lo proveyó de todo cuanto Raleigh inquirió sobre aquellas nuevas e inmensas tierras que se extendían como un paraíso ante sus ojos y siguió la recomendación de penetrarlas utilizando las lanchas de sus cuatro navíos.

En carta del Gobernador de Santo Domingo al rey Felipe II se informa que Raleigh remontó el Orinoco hasta las confluencia con el Caroní y luego exploró este último río hasta los saltos y raudales donde se hallaba asentada la comunidad del cacique Morequito, con la que pudo entenderse e intercambiar regalos. Explorando la zona que llamaban Guayana, un territorio que teóricamente pertenecía a España, pero que en los hechos estaba siendo disputado entre Francia, Gran Bretaña y Holanda, Raleigh descubrió algunas minas de estaño y emprendió la vuelta cuando ya no pudo seguir avanzando con sus barcos por aquellos ríos.4​ Mientras tanto el capitán Keymis exploraba el estuario del rio Esequibo en búsqueda del lago Parima sin resultados positivos.

Raleigh, después de varios días en tierras de Morequito indagando a través de intérpretes sobre la grandeza, posibilidad y riquezas de la comarca, decidió retornar a Trinidad donde estaban anclados sus navíos, pero no sin antes convenir que allí se quedaran dos de sus hombres mientras él se llevaba dos indígenas pemones (guayanos) a objeto de que cuando volviese las cosas se le facilitaran.

Nicholas Hilliard, Retrato de Sir Walter Raleigh, Londres.

Ya de vuelta, en Trinidad decidió borrar todo vestigio adverso a la pretensión imperial inglesa, de manera que San José de Oruña se transformó en ceniza y sus habitantes decapitados fueron sepultados bajo las ruinas. Raleigh levó anclas y luego trató inútilmente hacer lo mismo con Cumaná, donde una resistencia feroz lo obligó a cesar la hostilidad y entregar al prisionero Antonio de Berrío a cambio de marinos suyos capturados en medio del fragor del combate.

Incursionó con mala fortuna hasta la ciudad de Riohacha en la actual Colombia sin embargo su lugarteniente Amyas Preston logra saquear Caracas por primera y única vez en su historia. Al regresar a Inglaterra fue recibido con pompa y circunstancia por Isabel I, su protectora, ante la protesta airada del embajador de Felipe II por los desmanes cometidos en el Nuevo Mundo.

En 1596, durante la guerra contra España, participó en la toma y saqueo de Cádiz

Pero tras la muerte de la soberana cayó en desgracia. Fue acusado de conspirar contra su sucesor, Jacobo I, y estuvo encarcelado durante trece años en la Torre de Londres. Fue indultado pero, diversos sucesos motivaron que volviera a ser apresado y, finalmente, decapitado en 1618.

Durante su cautiverio, Raleigh escribió un libro titulado Historia del mundo, cultivó plantas, y realizó incluso experimentos químicos destinados a fabricar nuevos medicamentos. Y, ahora, parece que también pintó y dibujó ocasionalmente.

Porque entre los muros de una de las estancias en las que estuvo cautivo, acaba de descubrir un dibujo que, según los investigadores, podría ser un autorretrato suyo. El boceto muestra su cabeza de perfil, adornada con una corona de laurel.

Fuente Wikipedia

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Nuevodiario.es

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.