Fiestas de Valdefresno y Villaturiel

Fiestas de Valdefresno y Villaturiel

Fiestas populares.
Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto, Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.Fiesta patronal de La Virgen del Camino, patrona de León, con misa solemne a la que acuden los Ayuntamientos del Voto (Valdefresno y Villaturiel), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

SAN FROILÁN nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán…”.
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.), el Ayuntamiento de León y el de Valverde de la Virgen. En la cual se celebra una misa al aire con ofrendas a La Virgen del Camino además de bailes regionales, exhibición de pendones y de carros engalanados. Otros de sus actos más llamativos es su extenso mercadillo donde acuden miles de personas para degustar en las tascas las típicas morcillas, chorizos, pulpos, además de otras viandas. No se puede marchar uno sin comprar las tradicionales avellanas y sin tirar de las narices a San Froilán. Se las considera como las más tradicionales de cuantas poseen en León, pues entroncan con las raíces y la cultura propia de la ciudad; no en vano su celebración se remonta a la Edad Media.
Son fechas idóneas para revivir las Romerías a la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones que se da en la provincia.

San Froilán nace en la provincia de Lugo en el año 833, y lleva vida de estudiante hasta que aproximadamente a los 18 años se hace ermitaño, retirándose según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño.A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica. En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán
La mañana del 5 de octubre, festividad de San Froilán, tiene lugar uno de los actos más esperados: la Romería de San Froilán, en la que miles de personas acompañan en procesión la imagen del Santo desde León hasta el Santuario de la Virgen del Camino, una vez allí se habrá de hacer cola para tirar al Santo de la Nariz en la Puerta de San Froilán y se entrará a besar el Manto de la Virgen del Camino en el Santuario.
Los asistentes pueden adquirir, entre otros productos, en su gran mercado los perdones avellaneros (antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta), además de castañas del Bierzo, ajos, morcillas, chorizos, mantecados y miel. Todo el día.
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