ÚLTIMA HORA, Carlos Fernandez se entrega a la justicia, después de que ayer titulásemos: Carlos Fernández, imputado en el Caso Malaya y evadido de la justicia quiere volver a España

ÚLTIMA HORA, Carlos Fernandez se entrega a la justicia, después de que ayer titulásemos: Carlos Fernández, imputado en el Caso Malaya y evadido de la justicia quiere volver a España
jueves 14 de septiembre de 2017, 18:45h

No se sabe aún donde se ha dispuestoa disposición judicial, aunque se sospecha que lo ha hecho fuera de España, con la seguridad de que sus delitos han prescrito, algo en lo que los juristas no se ponen de acuerdo. Los blanqueo y malversación, prescriben a los diez o a los quince años, todo depende del jurista con el que hablemos.

Se cumplen casi doce años desde la huida del exconcejal del PA en Marbella Carlos Fenandez después de que el juez Miguel Ángel Torres le diera unos días para que se presentase en el juzgado.

Conocí a Carlos, al que entrevisté en varias ocasiones cuando en unas elecciones autonómicas siendo concejal de cultura y deportes por el GIL en Marbella se presentó por Almería de dicho partido como número dos, acompañando en la misma al ex-popular Tomás Lomas. Comí con él varias veces incluso fue él quien me presentó a Jesús Gil en aquella turné política que hicimos recorriendo la provincia con parada en alguna alhondiga y más concretamente en la Unión donde nos recibió su propietario, el socialista Gabriel Barranco y donde al tomar la palabra Jesús Gil, parando la venta que en esos momentos se llevaba a cabo creí que saldríamos calientes cuando en su verborrea incendiaria, llamó idiotas a los agricultores para de inmediato añadir " si dejais que este gobierno corrupto os siga robando el esfuerzo que hacéis para levantar esta provincia y sacarla del abandono a la que la tienen sometida estos políticos corruptos que gobiernan." Los aplausos de los agricultores eran atronadores, me trajeron la tranquilidad.

Tiempo más tarde estuve con Carlos Fernandez en la sede del PA de Marbella, partido en el que tras dejar el GIL, había recalado. En aquella conversación se mostró abatido. Intuí que algo sucedía, me comentó que iba a hacer el Camino de Santiago, pero como imaginar que estaba preparando su huida,seguramente porque ya sospechaba que iba a ser imputado, no en vano el secretario por aquel entonces del juzgado era uña y carne con Gil y toda su tropa.

Así fue, el juez le permitió alargar su personación en el juzgado tras ser acusado en el Caso Malaya, hasta terminar el Camino de Santiago, pero Carlos en un visto y no visto, desapareció. Su rastro se pierde en Argentina aunque la rumorología oficiosa lo sitúa continuamente en Marbella. Hay quién asegura que se hizo la cirugía estética y que cambió de rostro, otros que salió del país gracias a la ayuda del financiero judío, amigo intimo de Jesús Gil y dueño del Casino sevillano de Tomares que falleció hace unos meses, Juda Eleazar Binstock con cuya hija Carlos Fernandez había entablado una relación.

Dicho esto a modo de aclaración si hay algún huido de la justicia española ha adquirido categoría de leyenda ese es Carlos Fernández, el ex-edil del PA en Marbella que aupó al poder a Marisol Yagüe desde agosto de 2003 a marzo de 2006, cuando la operación Malaya hizo saltar la corporación por los aires, podrida de corrupción.

Fue el 27 de junio de 2006 cuando el juez Miguel Ángel Torres encargó la segunda tanda de detenciones, entre la que se encontraba la del ex-concejal, pero como hemos dicho en ese momento Carlos Fernandez se dirigía en su peregrinar hacia Santiago de Compostela, hecho por el cual le pidió al juez más tiempo para personarse ante él.

Esa comparecencia nunca tuvo lugar, Carlos Fernández se evaporó como la bruma abandonando España según los investigadores por la frontera portuguesa. Su rastro se pierde no obstante en el aeropuerto argentino de Ezeiza,útimo lugar donde al parecer se le vio según fuentes policiales, con las que en aquel entonces hablé.

Hoy cuando hemos conocido que quiere presentarse ante la justicia, los juristas con lo que hemos hablado para conocer si los delitos han prescrito, no se ponen de acuerdo. Teóricamente, tras una década, sus delitos estarían prescritos y, por tanto, nada debe temer de la justicia.

A Fernández se le acusaba del delito de blanqueo de capitales y según la ley, este prescribe a los diez años, es decir que ya ha prescrito, sin embargo el problema está en los numerosos convenios urbanísticos en los que están implicadas las juntas de gobierno de la época de Marisol Yagüe, lo que supone que muchos exconcejales del GIL están aún respondiendo por esos hechos y por consiguiente Carlos Fernández, que era concejal en aquella época, también debería hacerlo.

Según nuestra legislación la malversación prescribe a los diez años, aunque si la cantidad malversada es de una mayor cuantía y en Marbella lo es, se incluye una agravante y la prescripción no termina hasta los 15 años.

Un caso similar es el conocido caso de "Pepe el del Popular" el banquero que huyó en 1991 a México después de dejar un agujero de más de seis mil millones de pesetas en la sucursal del Banco Popular que dirigía en Santander. Pepe fue detenido en 2009, cuando trataba de cruzar la frontera entre Estados Unidos y México. Una vez en España , la justicia dictaminó que sus delitos habían prescrito.

Pero , ¿de que depende?

Un abogado penalista con el que he consultado dice que "todo depende de si se le aplica el Código Penal antiguo o no. Si se aplica el Código penal antiguo, Fernández no tiene nada que temer, el día que vuelva se le exonera de todo y todo finiquitado". ¡Que lugar mejor que Marbella para vivir de lo robado! si,no que le pregunten a Julián Muñoz. Eso de ser cierto que esté fuera de España. A Fernández la rumorología lo sitúa en Marbella, hay incluso quien asegura haberle visto comiendo en un famoso restaurante, incluso tomando café en una afamada y céntrica cafetería o cenando tranquilamente en Puerto Banús. Si esto fuese cierto, cabe pensar que sea verdad la teoría que algunos implicados en el Caso Malaya mantienen al acusarle de ser " el garganta profunda" de la Fiscalía Anticorrupción en el Caso Malaya y por consiguiente el culpable de que muchos de los implicados hayan pisado la cárcel. A cambio él habría recibido un trato especial, algo que incluiría cómodas facilidades para la fuga. Esto es algo que siempre han negado las fuentes oficiales y algunas no tan oficiales, pero que está ahí.

Un abogado malagueño negó esta teoría al asegurar que "el sumario de Malaya es una eficaz y magnífica investigación policial en base a los acrónimos hallados en los archivos de Maras Asesores, en los que Roca consignó las iniciales de quienes le sobornaron y a quienes sobornó él, por lo que el testimonio de Fernández ha influido muy poco".

Sea como fuere su fuga es digna de una película. Tanto que son muchos los que sospechan que hubo algún tipo de acuerdo.

La entrada de Carlos Fernández en política es un tanto rocambolesca. La misma se produjo tras la carta que este le escribiera a Jesús Gil. Según Jesus Gil en una entrevista que le hice para Diario de Andalucía, lo que Carlos le decía en la carta le llegó al corazón. Desconozco el contenido de la misma pero si sé que se mostró conmovido y que lo incluyó en su lista y más tarde en su equipo de Gobierno. Pero Carlos era un joven ambicioso de dialéctica fácil, sino que le pregunten a Rafaél Hernando el vapuleo que éste le dio en un debate televisado que yo moderé. ¡Cómo imaginar entonces su futuro!. Tiempo despues de las autonómicas rompió con Jesús Gil tras verse implicado en un escándalo de apropiación indebida cuando era edil de Deportes que le valió una condena por quedarse 80.000 euros del Consistorio. Aquello hizo que Gil se deshiciera de él, pero Fernández se alistó en el PA, donde fue cabeza de lista, saliendo elegido concejal en Marbella. Al tiempo en esa lucha de poder de Gil , Julián Muñoz, Esperanza Yague y la que hasta entonces llevaba por bandera la honestidad,la socialista Isabel García Marcos hablaron con el buscavidas Carlos Fernández, que se alió con ellos en la moción que descabalgó de la alcaldía a Julián Muñoz. Corría el año 2003 y la felicidad era total. La pregunta es ¿Que le dieron a cambio?

Casi tres años duró esa felicidad hasta que en marzo de 2006 estalló Malaya,periodo en el que el andalucista se dejaba ver en lujosas fiestas, algunas de ellas en su lujosa residencia de Cabo Pino que nadie sabía de donde había salido y en la que daba lecciones de democracia a toda la corporación. Todo acabó cuando el juez Miguel Angel Torres le imputó y el tomara las de Villadiego. Un día le pregunté esto mismo a Juda Eleazar Binstock, comiendo con el en su residencia-palacio marbellí, suponiendo yo que el con Juan Antonio Roca era parte de aquella conspiración por los muchos intereses que tenía en Marbella y por lo mucho que se jugaba ( millones de metros por urbanizar), me miró y sonrió, pero no dijo nada.

Se dijo de él que vivía en Argentina, en Vietnan, lugar de origen de la esposa de Juda, en Marruecos. Incluso que se lo habían cargado. La policía dice que salió de España por la frontera portuguesa y que aterrizó en Argentina. La exalcaldesa Marisol Yague dijo en su declaración: «Que lo busquen en Argentina», lo que obligó al presidente del tribunal, José Godino, a mandar a la policía para que investigara esa pista, pero lo único cierto es que desde lo del Camino de Santiago nada se sabe de él a pesar de que la policía nunca ha cerrado el caso a la espera de que cometiera un error, ya fuese pagando con su tarjeta, alojandose en un hotel con su identidad o poniéndose en contacto teléfonico con su familia.

Según la policía, Fernández estaba en Marruecos cuando se decretó la orden de detención y, pocos meses después, en dirección a Argentina con un pasaporte irlandés. De allí según un inspector se desplazó a París, donde pasó varios meses. Esto me cuadra más, el judio del que les he hablado teniía residencia allí. Al parecer de cuando en cuando visitaba Marbella y acudía a las lujosas fiestas organizadas por su protector, un conocido y octogenario constructor anglojudío del que antes hemos hablado. El inspector insiste en que incluso visitaba a su familia en Navidad y en vacaciones.

Sea como fuere, nadie conoce con certeza donde ha estado el evadido. Ahora según nha dicho desde no se sabe donde piensa volver, cuando lo haga esperamos conocer donde a estado, que ha hecho y quien le ayudó, aunque esto último ya les adelanto que fue Juda Eleazar Binstock, quien por cierto fue el propietario del periódico en el que fui director.

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