EDITORIAL: Susana Díaz morirá matando

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EDITORIAL: Susana Díaz morirá matando
EDITORIAL: Susana Díaz morirá matando
La antaño todo poderosa lider socialista que en su osadía mandó a la chiquita Pérez a hacerse con las llaves de Ferraz creyendo suyo al PSOE, ha vuelto a mostrarse como es, mordiendo la mano del que le da de comer.

Susana Díaz no merece el puesto de senadora que los socialistas andaluces le han premiado, puesto, por cierto para que la que carece de oficio y cuyo único cometido no depende de lo que pueda aportar ya que la prevenda es para que se pueda llevar un dinerillo a casa. Y no lo merece porque ayer volvió a morder la mano de quien en vez de lanzarla al vacio con una patada en el trasero, le ofreció una salida digna, que la engreida trianera no merece.

Ayer Susana Díaz, aquella que mandó a la "Autoridad Única" a hacerse con las llaves del cortijo socialista, volvió para sorpresa de todos al Parlamento andaluz para participar en el pleno, `pasándose por la entrepierna lo pactado y pese a haber tomado posesión de un escaño regalado en la Cámara Alta.

La palabra de Susana Díaz y a pesar de su verborrea nunca tuvo demasiado valor, pero ahora vale menos si cabe, después de incumplir el pacto de transición suscrito con Juan Espadas que generoso le ofreció el puesto del Senado tras su descalabro en las primarias.

Pero si el burro tiene por norma tropezar dos veces en la misma piedra, Susana no se queda atrás. Tras la lección que le dieron los socialistas apoyando a Sánchez y obligándola a salir con el rabo entre las patas de Ferraz, se empeñó en ser la candidata a la Junta para ver como de nuevo la militancia la mandaba a paseo y le hacía pagar su traición. Susana perdió el sillón en San Telmo y por vez primera gobernaba la Junta el PP. Sin embargo no es que el PP ganase, sino que Susana perdió y hubo de dejar el palacio por esos 600.000 votos socialistas que cansados de su prepotencia se abstuvieron para decirle: Susana, hasta aquí.

La que se creyó reina, dejó de serlo y parapetada en la taifa que creía suya peregrinó por las agrupaciones a las que dejando sus quehaceres en el parlamento se encargó de visitar, pues llegaban las primarias andaluzas a las que un conocido suyo y desconocido para la militancia se presentó.

El burro volvió a tropezar, esta vez tampoco se percato de la piedra en medio del camino. Una vez más los socialistas andaluces le volvían a dar la espalda. Obcecada no quiso darse cuenta de las voces que le decían: vete ya, no ves que tu tiempo pasó.

El vencedor de las primarias, decidió tenderle la mano, darle la posibilidad de una salida "digna" a quien no merece otra cosa que sacarla a rastras por la puerta de atrás y a ser posible por la noche. Acordaron regalarle a Díaz como quien regala un Master a Casado un puesto como senadora, puesto inmerecido del que tomó posesión en representación de la comunidad andaluza. A cambio Susana abandonaría su escaño en la Cámara andaluza y también la presidencia del grupo parlamentario, pero como algunos nos temíamos, pues viendo el pelaje se conoce la raza, la de Triana no cumplió, a pesar de haber arrastrado ya sus posaderas por su escaño en el Senado.

Y así, si el martes se hacía dueña del sillón senatorial, el miércoles tomaba asiento en el escaño del Parlamento andaluz, dejando patente lo poco que vale su palabra y convirtiendo esta en palabrería.

Susana ha perdido el poco prestigio que le quedaba, su actitud lejos de ser el de un cargo político al que se le presupone un halo de dignidad, se asemeja al de un tahúr de cartas marcadas, pues antes de empezar la partida ya se sabía que en su ADN está trampear.

Susana sabe que no hay incompatibilidad legal en mantener el escaño como diputada en el Parlamento andaluz cuando se accede al Senado en representación de la comunidad autónoma y sabe además que no es lo pactado con Juan Espadas, pero su cara incapaz de sonrojarse, es dura y lo aguanta todo.

Díaz, ya lo dije antes incluso de las primarias con Sánchez, no es de fiar, por eso no se a que espera el PSOE para abrirle expediente y sacarla fuera de un partido donde la palabra y el compromiso debe primar. Razones de peso hay,más si cabe después de la manera en la que se hizo notar en su llegada al Parlamento andaluz.

En "ese aquí estoy yo" se ha ido directamente por presidente, Juanma Moreno, al que ha saludado interesada y amistosamente.

¿Estará buscando plaza en el PP?

Como dice un trianero al que defenestró: "Esta es capaz de to"

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